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Herrero medita si abandonará la política tras quedarse solo en el cerco a Aznar

Miguel Herrero abrió ayer una nueva brecha en la dirección del Partido Popular (PP), sólo 24 horas después de que José María Aznar consiguiera el regreso de Marcelino Oreja al comité ejecutivo nacional, al anunciar que ha decidido meditar durante este verano acerca de si abandona la vida política. Herrero adoptó esta actitud después de que en la reunión del comité ejecutivo celebrada el lunes ningún dirigente llegara tan lejos como él en las críticas al funcionamiento y estrategia del partido, aunque coincidieran con él en censurar el aislamiento y en reclamar una colegiación en la toma de decisiones.

Portavoz popular en la comisión de Asuntos Exteriores del Congreso de los Diputados, Herrero probablemente tenía ayer conocimiento de que a partir del próximo septiembre Marcelino Oreja será el máximo responsable de la política exterior del PP.

Tras haber lamentado públicamente la dimisión de Oreja como portavoz en el Grupo Popular Europeo y como miembro del Comité Ejecutivo del PP, el lunes quedó en una incómoda situación al encontrarse por sorpresa con que José María Aznar nombraba miembro del comité ejecutivo a Oreja, con la plena aceptación de éste.

En su intervención en la reunión del comité ejecutivo, Herrero se había erigido en abanderado de la "integración" de las personalidades más relevantes del PP en la toma de decisiones políticas al proponer el nombramiento del ex presidente nacional Antonio Hernández Mancha, el eurodiputado Fernando Suárez y Marcelino Oreja como miembros del comité ejecutivo.

El ex portavoz popular en el Congreso de los Diputados y ex vicepresidente nacional del PP leyó ante sus compañeros del comité ejecutivo una meditada, exhaustiva e incisiva crítica al aislamiento de José María Aznar y a la, en su opinión, creciente marginación del partido en la vida parlamentaria e incluso en la sociedad. Contundente y directo, Herrero encontró respaldo en Isabel Tocino, José Luis Álvarez y Rodolfo Martín Villa, entre otros, a sus críticas al aislamiento en la toma de decisiones en el partido y en la labor de oposición al Gobierno. Pero se quedó solo en su propuesta de incorporar al comité ejecutivo a Hernández Mancha y Fernando Suárez, además de Oreja, y en la pretensión de cerco a Aznar que algunos percibían en su comportamiento. Una reacción con la que le daban la razón en sus análisis pero daban como suficiente el aviso dado a Aznar con motivo de la dimisión de Oreja.

Isabel Tocino, quien la semana pasada había lamentado asimismo la dimisión de Oreja por la marginación en que éste se había encontrado en los últimos meses, llegó a asegurar en el comité ejecutivo que en modo alguno pertenece a un sector crítico, y Aznar le correspondió con prolijos elogios.

Herrero, en cambio, dejó claras sus muchas discrepancias, que desde hace meses había expresado en privado, a lo largo de los 12 folios de su intervención escrita, que ayer entregó a los periodistas para no ser manipulado. (José María Aznar declaró ayer por la mañana en una conferencia de prensa con motivo de participar en los cursos de verano de la Universidad Complutense que "conocía desde hace cuatro o cinco meses" los movimientos de algunos de sus propios compañeros de partido contra él).

Oposición esteril

Miguel Herrero advirtió que si el PP continúa aislado política y socialmente, está condenado "a una eterna y estéril oposición". En un alegato contra los análisis de la cúpula del PP que atribuyen las adversidades a enemigos externos e internos, lamentó que se disfrace de voluntarismo lo que en realidad es resignación y matizó que "no se tiene un proyecto político por formular unos principios cuya generalidad impide tanto el desacuerdo como la operatividad".

El ex vicepresidente del PP proclamó que ha pasado la hora de los liderazgos carisináticos, reclamó "colaboración, codecisión y corresponsabilidad" y lamentó que el PP "desperdicie recursos de todo tipo, pero muy especialmente recursos humanos".

El presidente del PP reclamó para sí, después de que en la reunión del ejecutivo lo hubiera propuesto Miguel Herrero, el lanzamiento de un amplio debate político en el seno del partido. Aznar aprovechará el mes de septiembre para reorganizar la cúpula del PP.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de julio de 1990

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