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UGT pide una jornada de 35 horas para los funcionarios

La UGT pedirá en las negociaciones que inicia mañana con el Ministerio para las Administraciones Públicas sobre los Presupuestos de 1991 la jornada semanal de 35 horas para los empleados públicos, una subida salarial dos puntos superior al objetivo de inflación y, en materia de empleo, que se cubran las 100.000 vacantes existentes.

Todo ello, unido a la reducción de jornada y medidas para impulsar las jubilaciones anticipadas, permitiría cubrir un total de 120.000 o 130.000 puestos en la función pública.La federación de servicios públicos de UGT considera que la discusión de los presupuestos de 1991 es una buena ocasión para reformar la Administración si se la dota de mayor capacidad de inversión y de personal adecuado. Sus datos indican que España es el noveno país de la Comunidad Europea en número de funcionarios, seguido de Grecia, Portugal e Irlanda.

Ante la reunión convocada para mañana jueves con los responsables del Ministerio para las Administraciones Publicas, la UGT ha elaborado un documento en el que recoge todas las demandas que va a reclamar. En materia de empleo pide la reducción de la precariedad -actualmente cifrada en el 17% de las plantillas- mediante su transformación en empleo fijo; la negociación de la oferta pública de empleo para 1991 sobre cifras reales de vacantes sin cubrir y jubilaciones, que la central cuantifica en 100.000 puestos; la reducción de, la jornada con carácter general a 35 horas semanales -ahora la media es de 37,5 horas- con la creación correspondiente de puestos de trabajo; y el fomento de la jubilaciones anticipadas y su cobertura con puestos de trabajo fijos.

Eliminar la oposición

Aunque el sindicato no ha querido precisar cuanto nuevos empleos va a reclamar, la aplicación de esas medidas arroja un total entre 120.000 y 130.000 puestos en la función pública.Las peticiones en relación a los salarios, tanto para funcionarios como para el personal laboral, consisten en un cambio del sistema retributivo; que se trasvase la productividad a concepto estable; las pagas extraordinarias que se equiparen al 100%; la consolidación individual y lineal de la parte correspondiente de deuda social -24.700 pesetas más los incrementos de 1991en la decimoquinta paga extraordinaria; y un incremento del salario dos puntos por encima de la inflación prevista para el próximo año.

Además reclaman fondos adicionales para la homologación de los colectivos discriminados; trienios y dietas únicos para los empleados públicos y un salario mínimo para el conjunto de las Administraciones Publicas entre 1.200.000 y 1.300.000 pesetas anuales, cifra que en estos momentos no alcanzan 80.000 laborales y 20.000 funcionarios sólo en la Administración del Estado.

Para la promoción de los trabajadores, la UGT pide que se cree una escuela de la función pública que permita eliminar el actual sistema de oposiciones. Mientras se pone en marcha, propone que el cambio de grupo no lleve consigo la obligatoriedad de la modificación de puesto o el traslado a otra provincia; que el 80% de las plazas se asignen a promoción interna.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de julio de 1990

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