La corporación cierra la investigación de la EMV al no hallar irregularidades
La Comisión de Vigilancia de la Contratación del Ayuntamiento de Madrid cerró ayer las investigaciones sobre la Empresa Municipal de la Vivienda (EMV) al no encontrar pruebas de las denuncias realizadas por el constructor Christian Jiménez y el arquitecto Ignacio Vicens sobre la marginación de determinadas empresas en beneficio de otras y sobre cobro de comisiones para la adjudicación de obras. Los miembros de la comisión, salvo su presidente, Franco González (IU), han decidido querellarse corporativamente contra los denunciantes, que no han probado las imputaciones realizadas.El presidente de la comisión se mostró contrario a la denuncia corporativa, aunque es partidario de apoyar a los funcionarios y grupos políticos que inicien acciones penales contra los denunciantes.
Según Franco González, es aconsejable la sustitución de Luis Alvarez, presidente en funciones de la EMV, por haber provocado una situación que afecta negativamente a la honorabilidad de funcionaríos y a la credibilidad de la empresa al no actuar con celeridad al conocer las denuncias de Jiménez. Éstas fueron entregadas a Luis Álvarez, según IU, el 24 de enero de 1990. Los inculpados conocieron su existencia en mayo.
La comisión propuso modificar el sistema de adjudicación de obras en la EMV para evitar situaciones anómalas y aumentar la transparencia del proceso. El CDS propuso crear una fórmula para que quienes asesoren un proyecto no puedan ejecutarlo posteriormente.


























































