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Tribuna:

Chaparrón realizador

Los mercados de valores se han quedado semiparalizados ante la ausencia de una demanda decidida. La causa de esta falta de dinero está relacionada directamente con la altura que han alcanzado las cotizaciones en el último tramo alcista. La materialización de plusvalías ha obligado a los sectores más dinámicos -banca y construcción- a ceder terreno ante un papel que no tiene más finalidad que esa retirada de beneficios que deja al descubierto la influencia del corto plazo sobre el mercado.En el sector de construcción, las tomas de beneficios coinciden con la anterior llegada de su indicador a los niveles máximos de septiembre, esto es, a una zona en la que el avance de las cotizaciones va a encontrar serias resistencias, mientras que los valores bancarios, sin llegar a cotas máximas, están pagando las consecuencias de la velocidad de sus subidas.

El volumen negociado ha descendido ligeramente en esta sesión debido, sobre todo, a que también las aplicaciones han tenido una actuación mucho más moderada. La apertura a la baja de Wall Street terminó de convencer a los inversores de la necesidad de aumentar las precauciones, aunque tampoco en aquel mercado la presión del papel consigue alcanzar niveles preocupantes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de mayo de 1990