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FIESTAS DE SAN ISIDRO

El periodista Raúl del Pozo pronunció el pregón con el alcalde de Madrid ausente

Al periodista Raúl del Pozo, pregonero para la ocasión, se le olvidó gritar anoche el tradicional ¡Viva San Isidro! Pero sus palabras, entrecortadas por el nerviosismo, sirvieron igual para poner en marcha la fiesta. El alcalde, Agustín Rodríguez Sahagún, hizo su segundo mutis por el foro. No acudió al pregón de Carnaval y tampoco lo hizo al de ayer. "Se le rompió el coche", dijeron.

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La Plaza Mayor presentaba anoche tres cuartos escasos de entrada y un ambiente frio. Antes del tradicional pregón, hasta se presentía bronca a cargo de los alumnos de la Escuela de Informática que se presentaron en la plaza con pancartas desplegadas y discos duros de ordenador colgando del cuello. Andan disgustados con su rector. Pero Raúl del Pozo toreó el escollo. Brindó a los alumnos las primeras palabras y éstos le respetaron hasta al final."Madrid celebrará su santo patrón con una hecatombe y media, matando 150 toros, tan grandes como el buey Apis y algunos tan peligrosos que van a salir mirando a las medias rosadas de los matadores". A Raúl del Pozo se le fue la inspiración a la plaza de Las Ventas donde en ese momento se encontraba el primer teniente de alcalde, José María Álvarez del Manzano viendo la corrida del día.

Rodríguez Sahugún tampoco estuvo en el pregón. Detalle que no pasó inadvertido a los concejales de la oposición. "Parece que le da miedo la gente", comentó uno de ellos. A falta de los primeros espadas, el segundo teniente de alcalde, Luis María Huete acompañó a Del Pozo en el mal trago de salir al balcón a pregonar. Francisco Herrera, portavoz de Izquierda Unida, no entendía que Alvarez del Manzano estuviera en los toros. "Esta feria de San Isidro tiene el peor cartel de los últimos años".

Y Del Pozo siguió: "...ni Madrid tiene nada suyo porque el mantón es de Manila y el chotis escocés". Los castizos de la asociación Orgullo de Madrid tienen un amplio programa para consolorse por la falta de dentidad madrileña. "El día 14 por la noche nos vamos a cenar cocido, luego bailaremos en la verbena de Arganzuela y de madrugá a tomar el chocolate con churros a San Ginés". Y así, sin dormir, se presentarán el 15 en la pradera de San Isidro para mantear al títere, beber agua del santo y comer las tortillas gigantes que se prepararán para un singular concurso.

"Don Agustín pide a los madrileños que se cuiden del azucar morena; que antes el peligro era la Inquisición y ahora la sobredosis". A Raúl del Pozo no le dio tiempo a cambiar la alusión prevista al ausente alcalde. Don Agustín tuvo ayer "muchos desajustes horarios", como dijo uno de sus colaboradores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de mayo de 1990