La curva invertida
Día a día se percibe un incremento paulatino y sostenido de los volúmenes. El mercado ha entrado ya en una fase netamente positiva y se considera que se ha superado plenamente la etapa dura en la que se han descontado alzas de los tipos de interés a medio plazo. Por razones de política monetaria, los tipos de interés han tenido curvas invertidas donde, a juicio de los analistas, las rentabilidades del corto plazo superaban a las del largo, a lo cual hay que añadir que los tipos a largo han estado sometidos a fuertes oscilaciones, de forma que no es de extrañar la concentración en el corto. Los mercados de valores aguantarán el tirón de otras importantes expectativas de inversión. Parece que el Tesoro exigirá a los fondos de inversión mobiliaria un cierto porcentaje al vencimiento en obligaciones y bonos del Estado. Aun con el añadido de que las emisiones de deuda pública se negocien en las cuatro bolsas, estas novedades no harán sino madurar en mayor medida la mentalidad inversora, lo cual se convierte en un dato positivo para la renta variable, en opinión de los expertos. La buena predisposición actual de los cambios se une a la esperada entrada de dinero extranjero.


























































