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GENTE

Emilio Soriano

El árbitro español de la final anticipada de la Copa de Europa

Un árbitro español, Emilio Soriano Aladrén, de 44 años, asumirá hoy la responsabilidad de dirigir uno de los partidos más interesantes con los que se puede iniciar esta década futbolística de las copas de Europa: Bayern de Múnich-Milán. Este partido de vuelta de las semifinales de la Copa de Europa, una final anticipada, es uno de los encuentros que a todo árbitro le gustaría contar en su historial Millones de aficionados estarán pendientes, a través de la televisión, del juego de los dos equipos más potentes en la actualidad del continente y también de la actuación de Soriano Aladrén, el árbitro que representará a España en el Mundial que se disputará el próximo junio en Italia.Soriano Aladrén, representante de dos empresas textiles de hilaturas, no es tan famoso como los jugadores de uno y otro equipo de la talla de Van Basten, Baresi, Gullit o Augenthaler, pero sus decisiones pueden tener tanta o más influencia que un gol. Tampoco es el árbitro más conocido de España, a pesar de sus 14 temporadas en la máxima categoría arbitral, de ellas 12 como internacional pero la mayoría de los entrenadores de Primera División le votaron como el mejor colegiado, con diferencia sobre el resto de sus compañeros.

Es el único representante español que ha llegado a estas semifinales de las copas de Europa después de que todos los equipos nacionales fuesen eliminados con anterioridad. No es extraño, por tanto, que haya acaparado la actualidad de los medios informativos. "Parece que soy Toshack o Clemente", comentó ante el número de llamadas telefónicas de periodistas. No echa en falta ni desea las llamadas de los periodistas italianos o alemanes. "En Italia y en Alemania no saben quién soy. Es mejor así. No me gusta figurar. como protagonista ni lo merezco. Los protagonistas son los jugadores", comentó.

No le gusta la notoriedad ni la fama y han tenido que llegar esta designación y, con anterioridad, la del Mundial 90 para que su nombre salte a las páginas de los periódicos. "En el arbitraje español eres famoso cuando tienes un conflicto y lo aprovechas", llegó a reconocer con cierta resignación para explicar la fama de otros compañeros.

Su lema en la vida es el mismo que en el arbitraje, andar de puntillas, y su máxima arbitral, no equivocarse. No disimula ni esconde su satisfacción y alegría por arbitrar un partido como éste. "Es una carga de responsabilidad para mí y para el arbitraje español. Por eso quiero hacerlo bien". De su actuación de hoy depende que pueda ser elegido para arbitrar la final de la Recopa.

Rechazó que por su cabeza pueda pasar el recuerdo de que el Milán ha sido en las dos últimas temporadas verdugo de un equipo español, el Real Madrid, en la Copa de Europa e influya de alguna manera en su trabajo sobre el terreno de juego. "En un argot distendido, este asunto me la trae floja". Soriano Aladrén presenció con sumo interés el partido de ida por televisión. "Saqué mis conclusiones, pero no son publicables. Son muy interesantes y seguro que me servirán de gran utilidad para el partido de hoy. Me fijé en los aspectos disciplinarios y en los sistemas tácticos de los dos equipos, como los fuera de juego. No me fijé expresamente en jugador alguno".

El árbitro español aseguró, además, que no se ha planteado el corto resultado del partido de ida -1-0 a favor del Milán para pensar que el encuentro de hoy puede favorecer las jugadas polémicas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 18 de abril de 1990