El organizador de una fiesta española, demandado en Suiza por no pagarla
El español José Flores, agente de seguridad y residente en Suiza desde hace 24 años, está acusado del impago de 43.000 francos suizos (más de tres millones de pesetas), cantidad que sirvió para sufragar una fiesta con la que los emigrantes se sumaron al Verano español en 1989.
Flores, madrileño, demandado judicialmente como presidente del comité organizador de la fiesta española, que congregó durante cuatro días a unas 10.000 personas en Ginebra, confía en la ayuda del sector privado español, "porque del oficial no se puede esperar nada".
"La única ayuda que tuvimos de las autoridades el pasado año", afirma Flores, "fue el envío por la Embajada de un conjunto musical que tuvimos que pagar. Sin embargo, el cónsul en Ginebra, Francisco Condomines, me felicitó al ver el éxito y manifestó que me iba a proponer para una condecoración".
En vez de estar resentido con las cinco asociaciones regionales de emigrantes que decidieron contribuir a la difusión de la cultura española en el marco del Verano español, Flores reconoce que "gastaron el dinero de los beneficios de las casetas gastronómicas porque ya tenían deudas".
"Hemos hablado", continúa Flores, "y la única solución que existe para recaudar el dinero y pagar la deuda que tenemos con empresas suministradoras de bebidas y de construcción de las tiendas es organizar otra nueva fiesta a primeros de septiembre", y añade que para ello "necesitaríamos el apoyo financiero de empresas y autoridades españolas de que carecimos el año pasado".


























































