Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Juan Señor tiene constancia de que debe abandonar definitivamente el fútbol activo

Juan Antonio Señor, futbolista internacional del Zaragoza, tiene constancia de que debe abandonar el fútbol definitivamente, según manifestaron a EL PAÍS fuentes próximas al jugador. El diagnóstico del cardiólogo italiano Francesco Furlanello señala que Señor padece una arritmia hiperactiva ventricular mayor y, en principio, le ha recomendado que suspenda toda actividad deportiva durante cuatro meses.

Señor llegó anoche a Zaragoza, procedente de Italia, tras hacer escala en Barcelona. En el aeropuerto barcelonés atendió a algunos informadores e intentó dar la impresión de que su dolencia era algo pasajero. A pesar de sus esfuerzos por aparentar naturalidad, no resistió la tentación de "hablar en hipótesis". "El diagnóstico que me han dado los médicos me crea muchas dudas y la alternativa, desde luego, no es buena, pero no tengo otro remedio que esperar y seguir el tratamiento que me han recomendado", explicó el futbolista internacional, quien aseguró: "No siento ningún trauma, porque tengo 31 años y ya no tengo que demostrar nada a nadie, aunque me hubiera gustado finalizar mi contrato en el Zaragoza".El jugador reconoció haber pasado momentos muy duros: "Ha sido una semana muy dura. Me hacían pruebas y más pruebas y nadie me decía nada. Me he encontrado solo y menos mal que me ha acompañado un amigo. Pero tenía que hacerlo para mi traquilidad y la del Zaragoza. En estos momentos no puedo ocultar que tengo unas dudas enormes. La verdad es que resulta fuerte escuchar que no puedes seguir jugando al fútbol".

Arritmia hiperactiva

El jugador del Zaragoza, que hoy convocará una conferencia de prensa, no se extendió en detalles sobre el alcance de su dolencia: "Espero que no me impida hacer vida normal". Todo lo contrario que el doctor Furlanello. El cardiólogo italiano explicó a EL PAÍS que dicha arritmia hiperactiva (ritmo cardiaco superior al normal) fue provocada y detectada por un estudio electrofisiológico (introducción de dos catéteres en el corazón del paciente). Tal disfunción es, por tanto, la causa de los síncopes que Señor había padecido en las últimas semanas.

"La base [de la arritmia] está en la hipertrofia concéntrica ventricular izquierda, superior a la que se produce normalmente en un jugador de alto nivel y de su misma edad", señaló el parte médico. Es decir, Señor muestra un grosor de la pared del ventrículo izquierdo superior a la media, que suele cifrarse en 11 milímetros en personas sedentarias y entre 12 y 13 milímetros en deportistas.

El cardiólogo del centro Arritmológico de Trento ha recetado al jugador un fármaco (Nadolol) con objeto de reducir la dilatación del corazón. Dicho compuesto disminuye la fuerza contráctil del órgano y permite reducir la hipertrofia del mismo. El Nadolol es un betabloqueante de la misma familia que el Inderal, medicina recetada al fallecido jugador de baloncesto norteamericano Hank Gathers.

El médico italiano aseguró que en estos momentos el futbolista no puede jugar, ya que volverían a reproducirse sus trastornos: "Si la arritmia se produce durante un partido puede acarrear la pérdida de conocimiento, presentarse sin previo aviso, con parada cardiaca o con síntomas de alarma previos. Como jugador tiene que abandonar los campos durante cuatro meses. Como hombre, debe vivir tranquilamente y tomar el fármaco que le he prescrito". El jugador tendrá que ser examinado de nuevo tras un período sin actividad atlética, para ver si se produce sintomatología espontánea.

Las posibilidades

Dicho período de inactividad permitirá verificar si la hipertrofia ventricular disminuye. De esta manera se podrá concluir si su causa está en la práctica deportiva al más alto nivel. De no ser así, podría tratarse de una cardiopatía congénita o provocada con el paso de los años. La primera posibilidad está prácticamente descartada, ya que Señor ha sido sometido a diversos exámenes médicos a lo largo de su carrera deportiva y lo único que le fue detectado fue un ligero soplo en 1982.

"Sí mejora, quiere decir que todo es producto de un exceso de entrega física y por tanto no debería jugar más. A más esfuerzo, más hipertrofía", añadió Furlanello.

Radomir Antic, entrenador del Real Zaragoza, reconoció a este diario que esperaba "noticias mejores". El técnico añadió: "Es muy triste que un deportista tenga que terminar de esta forma". Joaquín Aznar, cardiólogo español que emitió el primer diagnóstico, le recomendó también que dejara el fútbol, al menos momentáneamente. Señor tiene contrato con el Zaragoza hasta 1991 y cobra una ficha de 20 millones de pesetas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de marzo de 1990

Más información

  • "El diagnóstico que me han dado me crea muchas dudas", manifestó el jugador internacional