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El Gobierno británico apoya el plan antiviolencia en su fútbol

El Gobierno británico está de acuerdo con las recomendaciones finales del informe del juez Peter Taylor sobre las enormes deficiencias que corroen el fútbol de su país. Los clubes comienzan a cuestionarse la viabilidad de un paquete de medidas que les costará 130 millones de libras (unos 43.400 millones de pesetas), pero el secretario de Estado, David Waddington, ya advirtió que van a recibir más, 162 millones (54.083 millones de pesetas), sólo por derechos televisivos.Taylor, encargado de elaborar un informe sobre la situación del fútbol tras la masacre del estadio Hillsborough, de Sheffield, coloca a los clubes a la cabeza de los responsables de la crisis de violencia y caos que se vive en los campos británicos, aunque sus acusaciones salpican a todos los sectores.

El informe ofrece una visión tenebrosa del fútbol en Inglaterra, asolado por la violencia y por tragedias como el incendido del estadio del Bradford y las masacres de los de Heysel, en Bruselas, y Hillsborough. Taylor recibió el encargo de redactarlo tras la muerte por asfixia de 95 personas, el 14 de febrero del pasado año, en los prolegómenos del partido que debían disputar el Liverpool y el Nottingham Foreste en el de Hillsborough , levantado a principios de siglo con las mismas deficiencias que la mayoría de los británicos, 54 de los cuales fueron construidos antes de 1910.

Taylor dedica sus mayores críticas a la autocomplacencia de los clubes y las autoridades deportivas, que durante decenios se han negado a aceptar la posibilidad de masacres como la de Hillsborough. "La complacencia es enemiga de la seguridad", afirma.

En las conclusiones se habla de gravísimas deficiencias en la construcción y habitabilidad de los estadios y se hace un largo recuento de la violencia de unas hinchadas que son divididas en las canchas, el alcohol, el racismo, la ausencia de medidas de seguridad, el escaso control de la policía, la contribución general a la histeria en las gradas y el desinterés que han mostrado los clubes para atender las necesidades de los espectadores mientras dedican sus millonarios ingresos a cuestiones de valor secundario. Taylor es contrario a la implantación de tarjetas de identidad a la entrada de los campos como pretende el ministro de Deportes, Colin Moyniham.

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