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65 presos 'etarras' serán excarcelados estas Navidades

Sesenta y cinco presos de la organización terrorista ETA Militar abandonarán las cárceles a lo largo de las fiestas navideñas, según aseguraron ayer fuentes nacionalistas. Una mayoría de estos presos saldrán en libertad de forma definitiva y otros con permiso limitado a varios días. Entre el grupo de los excarcelados para estas fechas se prevé alguno de los "históricos" de ETA Militar.Esta salida masiva de presos, que se efectuará de forma paulatina, supondrá una sensible reducción de la población carcelaria etarra, que pasara de 498, aproximadamente, a unos 433.

Entre los presos excarcelados figuran algunos que ya. han cumplido la pena, pero otros, que dispondrán de permisos especiales por buena conducta, aún cuentan con un tiempo de condena considerable.

Indultos pendientes

En este grupo de presos no se incluyen los afectados por los indultos aún pendientes, que en la primavera de 1984 tramitó el diputado de Eusko Alkartasuna Joseba Azkarraga. Los presos pendientes de estos indultos pertenecieron a los Comandos Autónomos Anticapitalistas, algunos de ellos con delitos de sangre, y a la rama escindida de ETA político-militar, los llamados "octavos", procesados por el asalto al cuartel de Berga en 1981.En medios nacionalistas se aseguraba ayer que esta decisión del Ministerio de Justicia y de su política penitenciaria no se Iba a ver alterada por la actitud del electo de Herri Batasuna, Ángel Alcalde, que no ha regresado a prisión, tras la orden de encarcelamiento decidida por el Tribunal Supremo, ni tampoco por los últimos atentados tanto de ETA como de los GRAPO. Fuentes nacionalistas aseguraron ayer a este diario que "la política penitenciaria está muy estudiada y tiene suficiente alcance como para que se vea alterada por estas circunstancias".

El ministro de Justicia, Enrique Múgica, defendió ayer en el Senado la política de dispersión y reclasificación de los presos de ETA que, en su opinión, está permitiendo que "la organización terrorista reciba golpes importantes en un sector muy sensible para ella". El grueso de los etarras se concentraba en sólo dos cárceles y tras la política de dispersión se ha ampliado a 66. Algunos de estos reclusos han sido clasificados como de segundo y tercer grado, lo que supone un régimen penitenciario menos severo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 20 de diciembre de 1989