Los penaltis decidieron en San mamés
El derby se decidió a penaltis. Uno que fue, el que cometió el joven Alava inocentemente sobre Loren y que supuso el gol de Garitano; otro que pudo ser, el de Biurrun sobre Fuentes que López Nieto se negó a señalar, y otro de Lakabeg, por mano involuntaria, que Goikoetxea desaprovechó enviando el balón contra las vallas protectoras.Un partido tenso, pero no intenso, supuso la primera batalla entre guipuzcoanos y vizcaínos. La inocencia de ambos equipos estuvo enjugarlo primero en la parcela de¡ círculo central, donde apenas tres o cuatro jugadores eran capaces de salir airosos de aquel tropel, y en empeñarse después el Athlétic en resolver el encuentro resistiendo en su propia área, pero a la Real le faltó el irlandés Aldridge para asomar su ostentosa nariz por la zona de peligro.


























































