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Los alpinistas sobrevivientes en Perú se quejan de la operación de su rescate

Miguel Angel Rodríguez, de 28 años, y Azuzena López, su esposa, sobrevivientes de un accidente de montaña en Perú en el que fallecieron tres compañeros -Oscar Cima de Villa, José Luis Ciáurriz y Gabriel Lazcano-, presentarán una protesta ante la Embajada española en Lima por el mal trato recibido de parte de las autoridades locales durante la operación rescate.

Los cinco alpinistas españoles, procedentes de distintas regiones, llegaron por separado a Huaraz, a más de 400 kilómetros de Lima, el pasado lunes 17 de julio. Oscar Cima de Villa, José Luis Ciáurriz, Gabriel Lazcano Miguel Ángel y Azucena, tenían el mismo sueño: hacer parte de la cordillera blanca, cubierta de nevados, de los Andes peruanos. Esta cadena tiene 195 picos, 30 de los cuales pasan de 6.000 metros y el resto oscila entre 4.000 y 6.000 metros. Entre estas montañas se encuentra el Huascarán, el punto montañoso más alto de Perú con 6.778 metros y el segundo más alto en Sudamérica, después del Aconcagua en Chile.Dentro de la camaradería del encuentro y de la común pasión por el montañismo, los cinco se unieron para hacer el Alpamayo, por cuyas faldas ya había más carpas de escaladores españoles detrás de la misma meta. Según cálculos extraoficiales, en la actualidad hay unos 150 grupos de excursionistas extranjeros de montaña en toda la zona de la cordillera blanca peruana.

Luego de haber salido el martes 18 de julio de Huaraz, en un recorrido de once horas en auto que los llevó hasta Casapampa -el poblado más cercano a las cumbres heladas- siguieron a pie siete horas más hasta el campo base a 4.200 metros y, de ahí, al campamento 1, que significó otra caminata de cinco horas hasta llegar a ese lugar de apoyo antes de intentar la cumbre del Alpamayo, y que está a 5.200 metros de altura.

El sueño, el cansancio, un despertar tardío, en fin, cualquier circunstancia accidental de última hora, hizo que Azucena y Miguel Ángel salieran dos horas después de sus casuales compañeros de excursión. Este hecho les salvó de la muerte. Sus compatriotas habían iniciado el viaje final a las 4 de la madrugada de ese jueves y la avalancha los arrolló hacia las 8.15 de ese mismo día. "íbamos hacia la pared cuando sobrevino la trágica y mortal avalancha. A ellos les barrió completamente la pared, se cayeron unas cornisas de la cumbre ... no sé a qué distancia nuestra, no sé...", cuenta Miguel Ángel.

Inmediatamente después del estruendo y de la masa de hielo y nieve desprendiéndose de la altura, el resto de escaladores se puso en movimiento para ayudar, pero los tres exploradores estaban sin vida.

Los mensajeros con la trágica noticia, que habían salido del Alpamayo en la mañana del jueves, sólo consiguieron llegar a la Casa Guía, al día siguiente, viernes 21 en la noche. Sin embargo, la sorpresa y la indignación fueron mayúsculas "cuando nos encontramos con que suben con un botiquín en el que había una pomada, un calmante, dos pastillas más, cuatro vendas y nada más, junto con cuatro caballos mientras nos decían que los heridos tenían que bajar cabalgando". Los excursionistas sobrevivientes han elaborado una carta de protesta para que la Embajada de España la tramite ante las autoridades locales.

Otro fallecido en Pau

El montañero pamplonés Rafael Goñi Erice, de 19 años, falleció el domingo, al sufrir un accidente en la escalada al pico de Las Agujas, en los Pirineos franceses. El montañero cayó despeñado desde una altura de 11 metros, golpeándose la cabeza contra las rocas. Fue rápidamente evacuado, pero ingresó ya cadáver en el hospital de Pau.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 25 de julio de 1989

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