ETA admite que mató por error a un conductor
J. L. BARBERÍA, ETA Militar ha confirmado, en un comunicado dado a conocer ayer por el diario Egin, que el objetivo de su acción, el lunes padao en San Sebastián, no era Gregorio Caño, chófer de la empresa SAPA, sino Joaquín Aperribay, propietario de esa firma y vicepresidente de la Real Sociedad. Los terroristas, que dicen lamentar la muerte de Gregorio Caño, no aclaran las circunstancias que precedieron al asesinato y tampoco confirman que, como se presume, su propósito fuera el de secuestrar a Joaquín Aperribay.
ETA reivindica también los últimos ataques a los cuarteles de la Guardia Civil de Deba (Guipúzcoa) y Pamplona y afirma que las casas-cuartel seguirán siendo su objetivo.


























































