Un termómetro de la conflictividad
La conmemoración del Primero de Mayo puso de manifiesto los grados de conflictividad social en diversos países del mundo y el momento que atraviesa su evolución política.Récord en Polonia. Unas 100.000 personas marcharon por Varsovia en la mayor manifestación reunida por Solidaridad desde diciembre de 1981, en que se impuso el estado de emergencia.
Choques en Praga. Varios cientos de policías dispersaron una manifestación de más de un millar de jóvenes que pedían libertad en Praga. Unas cien personas fueron detenidas, entre ellas un periodista de la cadena británica de radiotelevisión BBC, hecho por el que el Gobierno de Londres presentará una protesta diplomática.
Tres días en Berlín. Berlín Occidental fue escenario por tercer día consecutivo de graves enfrentamientos entre la policía y los manifestantes, los de mayor dimensión desde hace una década.
Hungría y el pasado. El líder del partido comunista de Hungría, Karoly Grosz, atacó a su predecesor, Janos Kadar, al dirigirse a la manifestación oficial. Grosz dijo que los errores pasados infligieron "un inimaginable daño moral, político y material a nuestro pueblo".
Sin retratos en China. La dirección política de China hizo una concesión simbólica a los adversarios del marxismo tradicional y de la herencia estalinista al aceptar por primera vez desde 1949 que los retratos de Marx, Engels, Lenin y Stalin estuvieran ausentes en los actos celebrados en Pekín.
Desafío en Corea del Sur. Miles de trabajadores y de estudiantes se enfrentaron con la policía en Corea del Sur, al desafiar la prohibición del Gobierno de celebrar el Primero de Mayo.
Granadas en Filipinas. La policía de Filipinas disparó granadas de gases lacrimógenos contra miles de personas que se manifestaron en Manila por una subida de los salarios y contra la presencia de bases de Estados Unidos en ese país. En Manila se reunieron cerca de 60.000 manifestantes. Hubo 70 heridos.
Italia y Portugal. Las centrales sindicales socialista y comunista, respectivamente, realizaron actos separados en Portugal, aunque coincidieron en criticar las medidas económicas del Gobierno de Cavaco Silva. En Italia, los tres sindicatos mayoritarios celebraron el Primero de Mayo en Venecia subrayando su negativa a apoyar un desarrollo económico "a cualquier precio".
Latinoamérica. Los sindicatos de América Latina convocaron a los trabajadores a manifestarse contra las políticas económicas gubernamentales. En Venezuela 400.000 personas se manifestaron. La policía chilena practicó 40 detenciones.


























































