Jesús Gil expedienta a todos sus opositores para expulsarles como socios del Atlético de Madrid

JOSÉ DAMIÁN GONZÁLEZ, Jesús Gil, presidente del Atlético de Madrid, ha enviado expedientes sancionadores a los principales socios del club que se han distinguido por la oposición a su gestión presidencial. Así, ya han recibido los abundantes pliegos de cargos, a los que ha tenido acceso este periódico, Vicente Calderón, hijo del fallecido presidente del Atlético; Enrique Sánchez de León, ex ministro y candidato a la presidencia en las últimas elecciones; Enrique Ibáñez, el destituido jefe de losservicios médicos, y otras figuras de la oposición entre las que se encuentran ex directivos como Mariano Campo. Fuentes próximas a los implicados no descartaban un "reagrupamiento de fuerzas general anti-Gü ante la gravedad de los hechos".El encabezamiento genérico de los escritos enviados por Gil a las principales figuras de la oposición es el siguiente: "Como consecuencia de las declaraciones por usted realizadas, en las que vierte afirmaciones, insinuaciones y suposiciones en relación con la actual situación del club, en forma gratuita y sin disponer de datos concretos que no ha probado y sobre los que no ha pedido información, que han ocasionado desestabilización en el seno de esta entidad ordenada bajo órganos democráticamente elegidos y originado graves perjuicios, incluso a nivel económico, la junta directiva de este club ha considerado que puede usted haber incurrido en responsabilidad disciplinaria en los supuestos y circunstancias establecidos en el Reglamento de Régimen Disciplinario de los socios del club, por lo que se ha acordado incoarle expediente sancionador de conformidad con lo prevenido en los artículos 24 y siguientes del citado reglamento".

Así, el pliego de cargos contra Vicente Calderón, socio número 1.326 desde el año 1948, se fundamenta en unas declaraciones del hijo del ex presidente del Atlético en las que señalaba que "antes el club era respetado y ahora está todos los días en losjuzgados".

"La Imagen del club"

Las acusaciones a Vicente Calderón son las de haber realizado dichas manifestaciones, .que atentan al decoro y a la dignidad deportiva del Atlético, con la negativa trascendencia social que ello conlleva, declaraciones públicas que menoscaban la imagen del club y que han creado un grave perjuicio de imagen y económico". También se le censura la "propagación de noticias falsas conducentes a confundir y desorientar a la masa social", en relación con la anunciada subasta de los bienes del club, entre ellos los trofeos, que el presidente del Al lético logró detener en el último momento pactando una serie de pagos fraccionados a la Seguridad Social.

El pliego de cargos contra Enrique Ibáñez se basa asimismo en declaraciones del ex jefe de los servicios médicos del club -que ya ha ganado varios contenciosos jurídicos al presidente y que mantiene aún algunos más en los juzgados-, a diversos medios, entre ellos el ABC y El Adelanto de Salamanca. En dichas manifestaciones, Ibáñez criticaba también la mala image:1 del Atlético con Gil de presidente y señalaba que los soc:.os "están engaAados", y que "el Atlético ha perdido todo su prestigio". Por todo ello, se le acusa ahora de "conducta contraria a los principios regidos en los estatutos de esta entidad, con el objetivo de desestabilizar a los socios".

En cuanto a Sánchez de León, sus declaraciones "desestabilizadoras" las realizó en el diario Marca, y en ellas incidía también en el negativo rumbo que estaba tomando el Atlético, al tiempo que ironizaba acerca de determinados rasgos del "perfil psicopático del presidente".

Gil ha nombrado instructor de los,expedientes a Alberto Granados, socio número 158, y secretaria a Milagros Morcillo, cuyo número de socia -el 39.555- parece indicar, según fuentes de la oposición, que hasido recientemente'incluida en el censo. Morcillo es, además, la número tres del bufete jurídico de Gil, que dirige José Luis Sierra y cuyo número dos es el propio gerente de la entidad, Pedro Centeno.

Diversas fuentes relacionadas con los implicados señalaron ayer que ya ha llegado el momento de "plantearse las cosas de este presidente de forma muy seria", aunque hubo quien aún tuvo tiempo de ironizar ante la nueva situación planteada por Gil: "Es como si Felipe González excluyera del censo a Manuel Fraga, a Adolfo Suárez y a todo aquel que pudiera presentarse a las próximas elecciones". No se descartaba la posibilidad de una acción jurídica conjunta de los afectados por la amenaza de expulsión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 27 de abril de 1989.

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