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La "no fusión' costará 23.000 millones al Español de Crédito

La ruptura de la fusión de los dos bancos supone la desaparición de 121.450 millones de pesetas en el balance de Banesto de 1988, según fuentes de esta entidad. Esta es la cifra que corresponde a las plusvalías que habría generado para Banesto la integración con el Central. Los 121.450 millones de plusvalías afloradas se originaban en dos grandes partidas: 70.870 millones en el inmovilizado material y 50.580 millones en la cartera de valores.La aplicación de estos fondos en el balance de 1988 se estructuraba como sigue: 15.985 millones en dotaciones para fondo de pensiones, 7.467 millones para fondo de insolvencias y 17.867 millones en minusvalías de la cartera de valores. Asimismo, las reservas se incrementaban en 80.000 millones de pesetas, cifra equivalente a la plusvalía neta originada. Ahora, tras la ruptura, las reservas se sitúan en 135.233 millones de pesetas, frente a los 215.233 millones contabilizados en el balance de 1988.

La escisión supone también la desaparición de las minusvalías de 17.867 millones de pesetas, por lo que el efecto directo que la nofusión provoca en Banesto se traduce en un drenaje de fondos por un total de 23.452 millones de pesetas. Esta cuantía será negociada con el Banco de España a fin de asegurar su provisión en un plazo mínimo de dos años.

Por otra parte, Banesto cuenta en estos momentos con peticiones por importe de 40.000 millones de pesetas para colocar acciones de la entidad entre sus empleados. Dichas acciones están valoradas al 950%, es decir, a 4.750 pesetas. De esta forma, los 40.000 millones representan aproximadamente 8,5 millones de acciones sobre un capital total recogido en 100 millones de títulos.

Los fondos destinados a la compra de estos títulos se financiarán con créditos del propio Banesto a un plazo de cuatro años -los cuatro de carencia y un tipo de interés preferente del 7%. El préstamo necesita garantía personal sobre los propios bienes del comprador, quién tampoco podrá vender sus títulos hasta transcurridos cuatro años y, a partir de entonces, atendiendo a unos plazos acordados con el banco.

Los créditos están destinados a la colocación de las participaciones de Juan Abelló y Cartera Central, los dos primeros accionistas de Banesto, que han decidido vender el 5% que controlan entre ambos.

Fuentes del Banco Central, por su parte, dijeron desconocer las repercusiones que la no fusión tendrán en el balance de esta entidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de marzo de 1989