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Los vientos huracanados provocan siete muertes

Siete personas murieron ayer a causa del temporal de vientos huracanados que azota toda la Península, con rachas superiores a los 120 kilómetros por hora en algunas zonas, y que se espera continúe hoy. La ciudad de Valencia fue la más castigada, con cuatro muertos: un mendigo fallecido al caer sobre él un andamio, una anciana alcanzada por una cornisa 3, dosjóvenes sobre cuyo coche se desplomó el muro de una fábrica abandonada. Otro joven murió al caerle una pared en la localidad valenciana de Mislata. El vendaval provocó en Valladolid la caída de una valla publicitaria que mató a un hombre, mientras que un joven piragüista pereció ahogado en un pantano cerca de Avilés (Asturias) al hundirse la embarcación en la que se entrenaba con otros compañeros.

El temporal azotó con particular fuerza la Comunidad Valenciana y especialmente su capital. Decenas de heridos por caída de tejas y cascotes, diversos edificios públicos dañados, numerosos vehículos destrozados al venirse abajo paredes y vallas publicitarias, postes del tendido eléctrico y telefónico rotos, antenas de televisión derribadas y múltiples daños materiales por rachas de viento que superaron en ocasiones los 120 kilómetros por hora compusieron el panorama ayer en la mayor parte de las comarcas valencianas, panorama repetido en casi toda España.En la plaza del Ayuntamiento, de Valencia, un mendigo de unos 20 años, que no había podido ser identificado anoche al ir sin documentación, resultó alcanzado por un andamio que se desplomó por el temporal. El joven fue trasladado al hospital Clínico, donde falleció pasadas las cuatro de la tarde. A las ocho, una valla publicitaria derribada por el temporal mataba a Ángeles Quilis Ramírez, de 72 años, cuando paseaba por la calle Hospital, de Valencia.

Finalmente, una pareja de jóvenes falleció sobre las nueve de la noche al derrumbarse sobre el vehículo que ocupaban un muro de ladrillo de una fábrica de cervezas abandonada, en el barrio de La Malvarrosa. Los fallecidos son Ángeles Brull Gregori y Federico Feases Carrión, ambos de 21 años. El coche en que se encontraban, un Seat 127 matrícula de Valencia 1629-K, quedó completamente aplastado, según informa la delegación de EL PAÍS en Valencia. También en esta ciudad, una mujer de 55 años, cuyo nombre corresponde a las iniciales M. C. G. , resultó herida grave con varias fracturas al ser golpeada por parte de una pared desprendida. En los términos municipales de Tous y Alcoy se declararon sendos incendios forestales, que no habían sido controlados a última hora de la tarde.

Otro joven de 28 años, cuya identidad se desconocía a primera hora de la madrugada de hoy, falleció anoche al desplomarse sobre él una pared en la localidad valenciana, de Mislata.

En Valladolid, la caída de una valla publicitaria mató a Miguel Ángel Domínguez Carbajeira, de 31 años. El hombre, que falleció en el acto, acababa de salir de su domicilio, en la carretera de Rueda número 8, cuando se le vino encima la valla, de seis metros de ancho por cuatro de alto. Al menos 30 personas resultaron heridas en Valladolid por los cascotes desprendidos de cornisas y tejados por el fuerte vendaval y una mujer tuvo que ser hospitalizada con las dos piernas fracturadas al caerle un árbol, informa Luis Miguel de Dios.

Por último, Miguel Ángel Pérez Gutiérrez, un piragüista de 16 años, pereció ahogado ayer en el pantano de Trasona, en la localidad asturiana de Avilés, al hundirse la embarcación en la que se estaba entrenando con otros compañeros. El fallecido era vecino de Trasona y pertenecía al Club Deportivo Náutico de Ensidesa.

El temporal dificultó las tareas de rescate del cadáver, que fue recuperado siete horas y media después de producirse el accidente, informa Javier Cuartas.Náufragos

Por otro lado, el barco mercante Acnar Leona, con bandera de Singapur, se hundió anoche a causa del fuerte temporal frente a las costas gallegas, unas 130 millas al norte del cabo de Estaca de Bares.

Los tripulantes del mercante, cuyo número no ha podido ser precisado, todavía no habían sido rescatados a primera hora de la madrugada de hoy, informa Mario Bango. Un remolcador zarpó a primeras horas de la noche desde La Coruña para localizar a los náufragos, que se encuentran a la deriva, a unas tres horas de navegación de la costa. Varios barcos se dirigían anoche a la zona para colaborar en las tareas de rescate, dificultadas por el estado de la mar, muy gruesa y arbolada, con olas de más de nueve metros de altura. Los vientos reinantes en el Cantábrico, con velocidades de hasta 120 y 130 kilómetros por hora, impidieron despegar a los helicópteros del Servicio Aéreo de Rescate (SAR).

Mientras, el pesquero coruñés Nueva Paloma de la Paz, con trece tripulantes a bordo, tuvo que ser remolcado a puerto tras estar a punto de hundirse al norte de la localidad asturiana de Tapias de Casariego.

En la mitad norte de España, especialmente en Galicia, la cornisa cantábrica y las zonas de montaña, el viento alcanzó los 100 y 120 kilómetros por hora. La mayoría de la flota pesquera gallega quedó paralizada. El puerto de Vigo ha sido cerrado al tráfico comercial y pesquero.

En algunas zonas, como en la comarca de Carballiño, en Orense, el suministro eléctrico se vio interrumpido. En el País Vasco, el viento ha afectado sólo a las provincias de Vizcaya y Guipúzcoa, mientras que en la de Álava no se registró ningún accidente por esta causa.

En el litoral de Cádiz los ferrys que enlazan Algeciras con Ceuta y Tánger continúan prestando servicio, a pesar del fuerte temporal de poniente que azota la zona, con olas de hasta cuatro metros de altura, según informó a la agencia Efe la Oficina de Tráfico Marítimo del Estrecho, con sede en Tarifa, ciudad cuyo puerto ha sido cerrado. De su lado, en el mar de Alborán se registran olas de hasta nueve metros de altura.

La Dirección General de Tráfico ha recomendado que se evite circular por carretera si no es imprescendible, mientras que la mayoría de los trenes sufrieron grandes retrasos en sus salidas al producirse cortes de tensión en el tendido eléctrico de la red ferroviaria, según señaló un portavoz de Renfe.

Más información en la página 21

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 26 de febrero de 1989

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