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LA REFUNDACIÓN DE A.P.

"Ay, Dios mío"

Alianza Popular inició ayer un congreso que parece destinado a transformar el partido en aspectos tan significativos como su propio nombre o su cartel electoral, además de integrar en el cuadro directivo a hombres que tuvieron responsabilidades de gobierno en años recientes. El congreso aprobó ayer que la organización se denomine en adelante Partido Popular no sin un intenso esfuerzo de su líder recobrado, Manuel Fraga. El nuevo primer candidato del partido refundado, Marcelino Oreja, de origen y convicciones democristianos, ha anunciado ya su deseo de lograr un acuerdo con los partidos regionalistas para las próximas elecciones europeas.

"Ay, Dios mío". Eran las 10.45 y el congreso llevaba ya 45 minutos de retraso. Gerardo Fernández Albor, ex presidente de la Xunta de Galicia y presidente de la comisión organizadora del congreso, no pudo evitar que sus suspiros se escucharan a través de la megafonía. Su exclamación era una muestra de impotencia ante la dificultad de que los 2.800 compromisarios se sentaran y guardasen un poco de silencio.Oreja no se inmutó al escuchar el "ay, Dios mío": como si no fuera con él. El ex ministro de UCD fue acogido con discretos aplausos por el auditorio, menos fuertes de los que minutos antes habían saludado la presencia de Antonio Hernández Mancha y, por supuesto, incomparables con la ovación de gala, acompañada de vítores, que había acogído la presencia de Manuel Fraga.

En medio del incesante ir y venir de las gentes, el presidente de AP de Madrid, Luis Eduardo Cortés, decidió arrancar el congreso con palabras de fe en el futuro: "Esto es el final de la era socialista"; pero los hombres y mujeres de la leal oposición estaba más interesada en ver quién entraba y quién salía, a quién se debía abrazar y a quién enviar un saludo lejano.

Llegado el turno de palabra para Fernández Albor, el ex presidente gallego tuvo la ocurrencia de recordar un proverbio árabe: "Azota a tu mujer todas las noches, y si no sabes por qué, no te preocupes, ella sí lo sabe". A renglón seguido se vio obligado a matizar que él no comparte la literalidad del aserto, aunque le parece conveniente aplicarlo a los socialistas siempre que se pueda. A esas alturas compareció en el salón el presidente de Castilla y León, José María Aznar, y eso originó una nueva corriente migratoria hacia su butaca.

Los asistentes al congreso ignoraban entonces que uno de sus propósitos -aprobar la denominación Partido Popular- no había sentado nada bien a un grupo de pensionistas de Alicante. En efecto, informa Menchu Illán, los 30 afiliados del Partido de Pensionistas creado en aquella ciudad ven con disgusto que sus siglas (PP) vayan a coincidir con las de la organización refundada por Manuel Fraga (el Partido de Pensionistas de Alicante está inscrito en el registro del Ministerio del Interior con fecha del 11 de septiembre de 1985).

En el exterior del palacio de Congresos, algunos vendedores aprovecharon la ocasión para ofrecer a los viandantes un juego de mus editado con la efigie de Manuel Fraga. En ese momento, el nuevo líder de AP estaba muy ocupado como para plantearles problemas de propiedad registrada.

La información sobre el congreso de AP ha sido aportada por José Antich, Juan G. Ibá ñez y Joaquín Prieto. El reportaje gráfico ha sido realizado por Marisa Flórez, Manolo Escalera y Luis Magán.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 21 de enero de 1989