El director de la prisión Modelo acusa a la Guardia Civil de no evitar una fuga

La fuga de los reclusos Raúl Esperanza Alonso y Juan Casado Quiñonero, que escaparon de la cárcel Modelo de Barcelona el pasado viernes saltando por el muro de la prisión que comunica con la calle de Rosselló, ha originado un intercambio de acusaciones entre la dirección de la prisión y el Gobierno Civil acerca de a quién corresponde la responsabilidad por no haber impedido la huida, ya que unos internos avisaron sobre la fuga 10 minutos antes de que los evadidos lograran su objetivo.
Al conocerse el plan de los presos, el hecho fue comunicado a los guardias civiles encargados de la vigilancia desde las garitas, quienes presenciaron cómo los presos saltaban a la calle y conseguían huir.
El director de la Modelo, Virgilio Valero, acusó ayer a los guardias civiles de no "haber hecho nada para evitar la fuga". Valero entiende que la actuación de estos agentes fue irregular y así lo ha comunicado a la Comandancia de la Guardia Civil, según informa Europa Press. Por el contrario, un portavoz del Gobierno Civil de Barcelona afirmó que la actuación de los agentes fue correcta y negó que fueran los responsables de no haber evitado la huida.
El Gobierno Civil afirma que los agentes de las garitas tienen prohibido utilizar sus armas, salvo en el caso de que sean agredidos también con armas.


























































