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Los consejeros delegados adquieren mayor poder en el BBV

Los consejeros delegados del Banco Bilbao Vizcaya, Javier Gúrpide y Alfredo Saéz, han asumido una mayor cuota de poder dentro de la entidad tras la última reunión del consejo de administración. Gúspide, que hasta ahora tenía asignadas las funciones de banca corporativa, añade las responsabilidades sobre la política de participaciones industriales. Alfredo Saéz será el responsable de banca comercial -que tenía el hasta ahora consjero delegado, Juan Manuel Urgoiti- y de banca electrónica.

El consejo de administración del Banco Bilbao Vizcaya (BBV) aprobó los nombramientos de Alfredo Saéz como nuevo consejero delegado y de Ángel Corcóstegui y José Aureliano Recio como consejeros de la entidad como consecuencia de la salida de Urgoiti y de Francisco Luzón, nuevo presidente del Banco Exterior de España. Estos nombramientos han servido para redefinir las atribuciones de los consejeros delegados y de los consejeros directores ganerales. Víctor Menéndez y Pedro Luis Uriarte han sido nombrados consejeros del Bilbao Vizcaya Holding.

El consejo del BBV aprobó también el estatuto de los consejeros que instaura las reglas de ética profesional, prohibición del uso de información privilegiada y los precedimientos de elección, reelección, ceses y jubilación. La jubilación se producirá cuando se alcance la edad de 75 años. El cargo de presidente de la entidad podrá ser ejercido hasta una edad menor que puede ser 65 años.

El consejo aprobó también la distribución de funciones entre los dos presidentes, José Ángel Sánchez Asiaín y Pedro Toledo, y el vicepresidente, Emilio Ybarra, manteniendo el espíritu de corresponsabilidad total de los dos presidentes pero distribuyendo el trabajo por áreas geográficas, grandes clientes, proyectos y presencia institucional. Con ello se quiere eliminar la necesidad de que ambos presidentes estén siempre juntos.

Comisión de conflictos

La reorganización de funciones tanto en lo que refiere a los consejeros delegados como a la presidencia del banco es consecuencia de la experiencia acumulada en los meses transcurridos desde que se puso en marcha la fusión.En las últimas semanas surgieron problemas sobre el desarrollo de la misma, que cristalizaron con motivo de la salida de Urgoiti y Luzón, y que provocaron la creación de una comisión de conflictos. Una de las conclusiones fue la necesidad de constituir una comisión para alcanzar una síntesis de las culturas empresariales existentes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de diciembre de 1988