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Federico María Pérez-Estudillo

Entre la Iglesia, los toros y el Sevilla

Tenía novia para casarse, pero a los 23 años inició la carrera sacerdotal. "No me gustaba y tenía crisis de fe, pero Dios me forzó", asegura Federico María Pérez-Estudillo, el capellán más famoso de Sevilla, y que lo es de la plaza de toros, del Sevilla FC, capellán real de la Virgen de los Reyes, canónigo de la catedral, capellán del aeropuerto de Sevilla y, además, director espiritual de las cofradías del Valle y de los Servitas. Sevillista forofo, asegura no ser antibético, aunque sí currista y de Pepe Luis Vázquez.

Recibió el Premio Onda en 1971, cuando cantó junto a Antonio Mairena una misa flamenca en Florencia, que fue televisada por la RAI. Rociero, aunque "no estoy de acuerdo con algunos almonteños que faltan a la caridad", Federico María Pérez-Estudillo, don Federico o el cura Estudillo para casi todos asegura que su única frustración "es no haber tomado la alternativa como torero". "Me propuse cantar misa en la catedral y lo conseguí, pero lo de torero no pudo ser", añade.Cofrade de 11 hermandades de penitencia, el cura Estudillo bromea con todos los que se acercan a saludarle, sobre todo con los béticos, e incluso consigo mismo, autocalificándose de "tristemente célebre". "Me gustaría, mas que famoso, ser santo", continúa bromeando. De nuevo en serio, dice: "Valiéndome de esa fama puedo hacer mucho bien".

Vestido con sotana, recibió al pie de la escalerilla del avión a Dassaev, el portero del Spartak de Moscú fichado por el Sevilla y que ayer debutó ante el Real Madrid, y al que quiere llevar a saborear el jamón de pata negra de la Iglesia católica y la manzanilla. "Seguro que luego quiere bautizarse".

El cardenal Bueno Monreal le prohibió ir al fútbol en su época de párroco de pueblo, "aunque iba cuando el Sevilla jugaba con el Madrid y con el Betis". Afirma que con las cosas de la Iglesia no ha sido nunca bromista, aunque confiesa que Una vez, "cuando era párroco de Bellavista, fui al campo del Betis y el Sevilla ganó 2-1; cuando volví tenía que decir misa, y comencé el sermón diciendo: dos han sido..., la gente creyó que me refería al partido, pero yo seguí: dos han sido los problemas de la Iglesia en Polonia". "Era el día de la Iglesia perseguida", añade.

Cree que la delincuencia podría evitarse con "algo de mano dura", y que en el tema de las drogas "el Gobierno ha abierto mucho la mano". Duda al asegurar que existe la censura, aunque finalmente asiente que existe "de alguna manera".

Tiene 3.106 hijas. "Son Las Hijas de Federico, mis protegidas, entre las que están Rocío Jurado, Isabel Pantoja, Silvia Pantoja, Imperio Argentina, Lolita Sevilla, la princesa de Orleans, Gracia Montes y una interminable lista, la última la novia del jugador austriaco del Sevilla, Lisa Müllner, que necesitó intérprete", afirma.

Actualmente capellán reserva del Sevilla, dice que cuando sea el titular "a lo mejor establezco algo para antes de los partidos". Reconoce que le gusta el arte, "y por eso soy sevillista", aunque tras su máxima en la vida, "amar a Dios y a mi prójimo", está su pasión: los toros. Asiste todos los días de corrida a la Maestranza. "Los veo desde el tendido, aunque me gusta más estar en el burladero de médicos, pero no me deja el doctor Vila porque dice que si los toreros ven al médico y al cura juntos se asustarían mucho".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de diciembre de 1988