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La mayoría de los dirigentes de AP reprueba a Hernández Mancha y espera que dimita "por dignidad"

Unos 160 dirigentes de Alianza Popular (AP), integrantes mayoritarios de la Junta Directiva Nacional -máximo órgano del partido-, suscribieron ayer un documento de protesta por diversos comportamientos del presidente nacional de AP que, de hecho, supone una reprobación contra Antonio Hernández Mancha. Las discrepancias entre los partidarios de éste y los de Manuel Fraga desembocaron ayer en una guerra abierta, con acusaciones mutuas de "golpe de mano", al clausurar Hernández Mancha una reunión de la junta directiva cuando los fraguistas iban a reprocharle la difusión, en diarios nacionales, de un documento político firmado por él, pero que no ha sido aprobado por ningún órgano dirigente.

Los colaboradores de Manuel Fraga que forman parte del comité ejecutivo volverán a plantear hoy a Hernández Mancha, en la reunión que por primera vez desde hace un mes celebrará ese organismo, la desautorización de sus más recientes comportamientos.Los fraguistas trasladarán al presidente del partido el rechazo expresado por 160 dirigentes al documento denominado La construcción de la alternativa, difundido el domingo en varios diarios nacionales bajo la firma de Hernández Mancha y las siglas AP, "por considerar que no es un documento del partido".

Federico Trillo, secretario coordinador de la candidatura de Fraga para la presidencia de AP y uno de los firmantes del escrito de protesta, rehuyó presentar la iniciativa de ayer como una moción de censura contra Hernández Mancha, pero aclaró: "La dimisión corresponde a la dignidad política de quien tiene un cargo".

Casi todos los solicitantes de la reunión extraordinaria de la junta directiva de ayer, convocada para ampliar de 1.300 -propuesta de Hernández Mancha- a 2.800 el número de compromisarios asistentes al congreso nacional de enero, fueron los que suscribieron la protesta dirigida al presidente del partido. Según su versión, sólo otros veinte integrantes de la junta se desentendieron de esta iniciativa al abandonar previamente la reunión.

Los firmantes renunciaron a tomar el acuerdo en calidad de junta directiva después de que Hernández Mancha diese por concluida la reunión, ante el riesgo de medidas disciplinarias, aunque éstas fuesen de dudosa legalidad. De hecho, tras la clausura de la reunión por el presidente, el secretario general de AP, Arturo García Tizón, acusó en una conferencia de prensa a quienes continuaban reunidos de "situarse fuera de la legalidad estatutaria".

Tras comentar que en la sala quedaban "algunas personas" -unas ciento sesenta según el cómputo de los seguidores de Fraga-, García Tizón llegó a esgrimir el riesgo de una ruptura del partido. "No tengo por menos que calificar de golpe provocado por esa serie de personas que se han quedado la actitud y la conducta inadmisible e irresponsable que pone en riesgo nuestra propia pervivencia como partido político".

El abandono de la sala de reuniones por Hernández Mancha fue secundado por García Tizón; el responsable de las finanzas aliancistas, José Ramón del Rio, y los parlamentarios Manuel Renedo e Isabel Ugalde, entre otros dirigentes.

Los demás miembros de la junta que permanecieron en reunión informal debatieron diversas medidas de respuesta a la actitud de Hernández Mancha de impedir un debate político sobre la situación del partido. Finalmente, acordaron un comunicado en el que, en primer lugar, "manifiestan su más enérgica protesta por el hecho de que el presidente se haya negado a debatir en la Junta Directiva Nacional los puntos que se solicitaron".

Asimismo, "protestan por no haber reunido a los órganos directivos desde el pasado 24 de octubre". En contraste, mantienen su confianza en el presidente del comité organizador del IX Congreso, Gerardo Fernández Albor, "para velar por la pureza de los preparativos y organización del mismo".

Clima de desconfianza

La reunión de ayer de la junta directiva de AP agravó la pérdida de confianza mutua entre los partidarios de la reelección de Antonio Hernández Mancha y los promotores de la candidatura de Manuel Fraga -ayer de viaje en Montevideo- Si bien el más estrecho colaborador de Fraga en estos momentos, Federico Trillo, pedía serenidad "a todos los militantes", otros dirigentes fraguistas relataban airados que habían sido engañados en la reunión por el presidente del partido.

El portavoz aliancista en el Senado, José Miguel Ortí Bordas, dejó patente, nada más comenzar la sesión de la junta, el clima de desconfianza al pedir a la presidencia que pasara lista.

Posteriormente, Trillo solicitó como "cuestión previa" la ampliación del orden del día para debatir acontecimientos recientes en la vida del partido. Hernández Mancha pidió que "primero" se votara el único asunto del orden del día, la ampliación del número de compromisarios en el próximo congreso.

Tanto el notario Félix Pastor como Fernando Suárez argumentaron que la junta era soberana para modificar su "orden del día" y abrir un debate político.

Tras votar la ampliación del cupo de compromisarios, Hernández Mancha tomó la palabra para declarar que como presidente elegido democráticamente tiene derecho: a comunicar a la opinión pública sus proyectos. Tras sostener que "es totalmente fáIso que se hayan utilizado fondos del partido" para pagar la publicidad del domingo pasado, levantó la reunión entre sonoros abucheos.

Antes de la reunión, el secretario de finanzas, José Ramón del Rio había manifestado: "Ese anuncio ha sido pagado con una especie de sibvención o donativo, cuyo origen no puedo desvelar".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 29 de noviembre de 1988

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