GIMNASIA

Laura Muñoz se aleja de la competición por su desarrollo como mujer

Laura Muñoz fue, junto a Eva Rueda, la mejor gimnasta española en los pasados Juegos Olímpicos de Seúl. Al regresar, Laura fue operada de una lesión en un codo que le ha apartado de la competición. A sus 18 años, Laura piensa en su retirada, aunque todavía no ha tomado una decisión en firme. Todo depende de cómo evolucione su lesión y de si logra frenar su aumento de peso, originado por el desarrollo de su cuerpo. Laura ha crecido y ya es una mujer.

Mide metro y medio y pesa 46 kilos, cinco más que antes de ir a los Juegos. Laura ya no es una niña. "Ahora es toda una mujercita", asegura su entrenador, Jesús Carballo. "No sólo se ha desarrollado físicamente, sino que también ha cambiado de forma de pensar. Para seguir en la gimnasia tiene que compensarle; si no es así, lo más probable es que lo deje". Carballo piensa que la crisis de Laura es normal.Laura de momento no se asusta ante los sacrificios. "Cuando algo se quiere de verdad no es un sacrificio nada.

Todo es algo que se hace por placer. Para mí la gimnasia es mi vida, lo más importante y también un arte". La lesión que sufrió después de volver de Seúl ha sido, por tanto, un motivo de alarma y preocupación para Laura. "Me han operado de un catón quirúrgico en el codo izquierdo, que es un desprendimiento de un trozo de hueso".

Poco a poco Laura ha vuelto a hacer ejercicios para recuperarse de la lesión, dirigida por Carballo. Estos próximos meses van a ser para Laura un tiempo de semidescanso y de reflexión. Antes de marcharse a Seúl, Laura aseguré que ésos iban a ser sus últimos Juegos: "En Barcelona seré ya muy vieja". Pero ahora le cuesta decir adiós: "No he tomado una decisión. Es un poco pronto para hablar de una fecha en concreto. De momento sé que me gustaría estar en la Copa del Mundo, ya que es la primera vez que una gimnasta española se ha clasificado entre las 18 primeras de la competición. Pero no sé si llegaré".

Y es que Laura no concibe su vida sin la gimnasia. "La alta competición no es mala para la salud, lo que sucede es que te exige más dedicación". En los próximos meses tomará la decisión más difícil de su vida. "Hasta el mes de mayo no hay ninguna competición importante. Entonces podré saber si todo sigue como siempre".

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 14 de noviembre de 1988.

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