Suspendido un guardia civil que mató a un presunto delincuente en Valencia
El director general de la Guardia Civil, Luis Roldán, decidió ayer la suspensión en sus funciones de un miembro de este cuerpo que mató a un presunto delincuente en la tarde del pasado jueves en Oliva (Valencia). El guardia, junto con un compañero, conminó a descender del coche a, sus tres ocupantes.
Cuando el conductor del mismo, Manuel Correa, de 40 años, iba a descender "realizó un raro movimiento" que hizo creer al guardia que empuñaba un arma, según una nota oficial de la Guardia Civil. El agente "instintivamente" -según la nota- disparó su arma y Correa recibió un único impacto en la cabeza. La víctima era de Benidorm y falleció minutos después en un centro hospitalario.
Los otros dos ocupantes fueron detenidos y una tercera persona, según diversos testigos presenciales, logró huir en una motocicleta de gran cilindrada. La Guardia Civil sospechaba desde hacía tiempo de los ocupantes del vehículo, a quienes considera traficantes de droga.
Manuel Correa se había negado a salir del vehículo en un primer momento, y en la nota oficial se resaltó ayer el hecho de que los cristales del coche eran opacos. El Mercedes era del tipo 560 SEL, de gran lujo, dotado de televisor, vídeo y dos teléfonos.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 19.30 horas. El coche estaba estacionado frente a un domicilio vigilado desde hacía tiempo. Según testigos, la casa, habitada por una mujer negra, era frecuentada por Correa, quien había acudido en otras ocasiones conduciendo vehículos diferentes.


























































