Cristina Pérez dio positivo este verano en un control 'antidoping' en Barcelona

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La sustancia que se detectó en Cristina Pérez fue clorfentermina, una anfetamina que proporciona un estado de euforia y es desfatigante. Ese mismo día, al pasar el control, la atleta señaló que estaba tomando nolotil, farmatón complex y neubrocín, tres productos que ninguno de ellos contienen sustancias prohibidas como la clorfentemina. La federación, consciente de que habían existido irregularidades en el control y para proteger a Eufemiano Fuentes, el médico que realizaba la preparación biológica de algunos atletas, entre ellos Cristina Pérez, archivó el caso.

Esas irregularidades consistieron en que para realizar el control, a cuyo cargo estaba el doctor Gutiérrez, médico contratado por los organizadores de la reunión, se utilizaron tres frascos que, al no estar precintados en bolsas, impedían la garantía de su esterilización. Este detalle fue advertido por Angelines Rodríguez, que como Ángeles Barreiro y Cristina Pérez, pasó el control por haber establecido un récord nacional. "Los frascos eran como para ordeñar vacas", comentó la atleta a José María Odriozola, vicepresidente de la federación ese mismo día. Éste llamó la atención al doctor Villalón, jefe de los servicios médicos de la federación, para que el hecho no volviera a ocurrir.

En la decisión federativa para ocultar el caso también se tuvo en consideración que la anfetamina no tiene ningún efecto práctico para correr más rápido los 100 metros o los 400 vallas, al contrario, ya que produce nerviosismo. Al ser la clorfentermina una sustancia que está presente en diversos productos, generalmente adelgazantes, también consideró que su ingestión había sido involuntaria o producto del desconocimiento. Cristina Pérez, posteriormente, volvió a rebajar su récord de 400 vallas y el consiguiente control antidoping resultó negativo, así como el que pasó antes de ir a Seúl. La federación, entonces, se reafirmó en las irregularidades del positivo detectado en Barcelona y tranquilizó a Cristina Pérez y a Eufemiano Fuentes de que ese positivo no traería consecuencias.

A la vuelta de los Juegos Olímpicos de Seúl, el Consejo Superior de Deportes (CSD) se encontró con la notificación por parte del laboratorio antidoping de Madrid de que se había detectado un positivo en el atletismo. El 30 de septiembre, el CSD solicitó explicaciones por escrito a la federación. La respuesta la dio el pasado día 6, sin que resultara convincente para el presidente del CSD, Javier Gómez Navarro, por lo que el pasado martes habló telefónicamente con el presidente de la federación, Juan Manuel de Hoz, para decirle que el asunto pasaba al Comité Superior de Disciplina Deportiva.

Explicación pública

Ayer, De Hoz se reunió con su secretario, José Luis Alonso, y gerente, Emilio Cea, para tratar de dar una explicación pública al asunto. Al término de la reunión fue convocado Odriozola para informarle, por primera vez, de lo que había ocurrido. Como científico también expresó sus dudas sobre la eficacia de la clorfentermina para aumentar el rendimiento de una velocista.

El hecho de que la federación ocultase el positivo, incluso a su vicepresidente, ratifica la línea de actuación que ha seguido el equipo directivo bajo la presidencia de De Hoz. En 1984 también trató de ocultar los cinco positivos que hubo con motivo de unos ensayos realizados por Eufemiano Fuentes y en 1979 escondió los de José Luis González y Sánchez Paraíso.

La precipitada retirada de Cristina Pérez también coincide con los consejos que da la federación a los atletas que se ven implicados en un escándalo. Cuando hace dos años María José Martínez Patiño fue descalifica da por un control de sexo, De Hoz le aconsejó que se retirara simulando una lesión. El intento resultó vano porque no sólo se negó a ello sino que ha logrado su recalificación.

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