Decenas de miles de ciudadanos exigen a ETA en Madrid la inmediata liberación de Emiliano Revilla

Decenas de miles de ciudadanos -más de 25.000 personas, según los convocantes, y cerca de 100.000, según fuentes de la Policía Municipal- se sumaron anoche en Madrid a la convocatoria de los partidos políticos y de los sindicatos CC 00 y UGT para que se manifestaran en silencio exigiendo a ETA la liberación del industrial Emiliano Revilla, secuestrado por la banda terrorista desde el 24 de febrero. En cumplimiento de los deseos de la familia, no hubo banderas o distintivos de fuerzas políticas, al objeto de que la marcha no tuviera carácter partidista.

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La marcha, que partió a las 20.15 horas de la calle Alberto Aguilera para culminar dos horas después en la plaza de Alonso Martínez, iba encabezada por una única pancarta con el lema "Exigimos la liberación de Revilla".La familia Revilla no asistió a la convocatoria, a pesar de que los organizadores habían cumplido todas sus sugerencias, como fueron las de que no se exhibieran distintivos de partido y que el comunicado fuera leido por una personalidad ajena a la política, por lo que la elección del escritor y académico Camilo José Cela les pareció muy idónea.

El comunicado que leyó Cela al término de la marcha fue el siguiente: "La Villa de Madrid, a través de los partidos políticos que figuran en su consistorio, PSOE, AP, CDS, e Izquierda Unida, y de las centrales sindicales CC OO, y UGT, nos ha convocado a todos para manifestar nuestra voluntad en cinco puntos muy concretos, que son los siguientes: Exigimos la libertad inmediata de nuestro convecino Emiliano Revilla. Condenamos una vez más el terrorismo y la violencia, que secuestran tanto la libertad del individuo, corno la voluntad del pueblo, libremente expresada en nuestro sistema democráfico. Declaramos la solidaridad del pueblo de Madrid, y sabemos bien que el de toda España, con la familia Revilla y con las de toda.s las víctimas del terrorismo. lleafirmamos el derecho que tenemos todos los cítidadanos integrados en una sociedad democrática a vivir en paz y en libertad. Manifestamos la decidida voluntad de los partidos y sindicatos que nos han convocado de seguir en su constante lucha por las libertades democráticas. No tengo nada más que decir".

No sólo los madrileños manifestaron su repulsa por el secuestro de Revilla, sino que varios cientos de sorianos se trasladaron ayer a Madrid. En nombre de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), numerosos alcaldes y concejales de toda España se trasladaron a la capital. La patronal madrileña, la comisión de Justicia y Paz del Arzobispado de Madrid-Alcalá, y la Confederación Sindical Independiente se adhirieron también al acto, propuesto hace ya varias semanas por el alcalde de Madrid, Juan Barranco.

Entre los asistentes a la marcha figuraban los presidentes del Congreso y el Senado, Félix Pons y José Federico de Carvajal, respectivamente; el defensor del Pueblo, Álvaro Gil-Robles; el alcalde Barranco; el presidente de la Comunidad, Joaquín Leguina; el presidente de Euskadiko Ezkerra, Juan María Bandrés; el presidente de CC OO, Marcelino Camacho, y el dirigente de UGT Antón Saracíbar.

Por el PSOE asistieron su secretario de organización, Txiki Benegas, y los miembros de la ejecutiva federal Alejandro Cercas y Ana Miranda, además de representantes de la FSM. Alianza Popular estuvo representada por su presidente, Antonio Hernández Mancha, su portavoz en el Ayuntamiento, José María Alvárez del Manzano y el vicepresidente y portavoz en la Asamblea de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón. Agustín Rodríguez Sahagún, Fernando Castedo y Rosa Posada, fueron tres de los representantes del CDS. Nicolás Sartorius, Isabel Vilallonga, Francisco Herrera, Rubén Cruz y Adolfo Gilaberte, asistieron en nombre del PCE e IU.

Gil-Robles declaró que "el papel del Defensor del Pueblo es estar aquí junto al pueblo de Madrid". Pons dijo "que la sociedad debe defender a sus miembros concretos".

Leguina explicó: "Estoy aquí por solidaridad y eso no significa otra cosa que ponerse en el lugar del que sufre". Benegas resaltó que esta manifestación era "necesaria para demostrar en la calle la repulsa del pueblo respecto al terrorismo". Hernández Mancha aprovechó la ocasión para reivindicar que el Gobierno "no baje la guardia". Bandrés declaró que "la familia tiene derecho a resolver su problema".

Interior no asiste

Los máximos responsables del Ministerio del Interior no acudieron a la manifestación porque "la mejor manera de secundar la protesta ciudadana es seguir trabajando en la casa para finalizar cuanto antes con el secuestro", según el portavoz del departamento, Agustín Valladolid. En Interior, no obstante, se consideró muy positiva esta iniciativa.

Al término de la manifestación un grupo de unas 10 personas exhibió una pancarta tras la que se ocultaban con el texto "Menos reinserciones y más ejecuciones". También un grupo de trabajadores de una empresa de artes gráficas aprovechó el acto para mostrar una pancarta contra el "terrorismo empresarial".

La familia prefirió quedarse en su domicilio

Margarita Revilla, hija del empresario secuestrado por ETA, declaró ayer que el prolongado secuestro de su padre le parece "incomprensible", sobre todo teniendo en cuenta que han "cumplido con todas las exigencias". La familia, que prefirió permanecer en su domicilio y no sumarse a la manifestación, hará público mañana, miércoles, un comunicado de agradecimiento.Sin embargo, horas antes de que comenzase la marcha, mostraron a través de los medios de comunicación su agradecimiento a los asistentes a la protesta convocada por los partidos.

El periodista Jesús Álvarez, yerno del secuestrado, declaró: "Queremos agradecer la solidaridad y el afecto de todo el pueblo de Madrid. Nosotros con ésto nos sentimos muy satisfechos, perfectamente cumplimentados y no creo que nuestra presencia sea determinante en estos instantes. Pero si está claro que hoy [por ayer] va a ser un día muy emotivo".

Margarita Sánchez, esposa de Emiliano Revilla, se encuentra "agotada" por la larga espera. "Sus fuerzas van mermando por el sufrimiento que a todos nos envuelve", manifestó a este periódico su hija Margarita.

Amigos íntimos de la familia sí acudieron, en cambio, a la protesta ciudadana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 19 de septiembre de 1988.

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