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Nueve coches fueron quemados la semana pasada en Madrid

Cuatro vehículos particulares fueron incendiados en la madrugada del domingo al lunes pasado, por lo que ya son nueve los coches abrasados por uno o varios pirómanos en sólo dos días. Fuentes del cuerpo de bomberos, que acudieron a todos los siniestros, declararon que los incendios de vehículos "van por rachas" y es muy posible que sea obra de pirómanos o, simplemente, de algún gamberro que lo hace por divertirse.

Un Seat Panda, blanco, matrícula M-0816-EW, fue encontrado por su propietaria en la mañana del lunes pasado completamente ennegrecido por el humo. "Lo aparqué el domingo por la noche y cuando fui a utilizarlo el lunes lo encontré así", afirmó la mujer. "Es indudable que el incendio fue provocado. En el asiento de al lado del conductor, alguien había acumulado algunos papeles, un par de trapos, y la propia esterilla protectora del asiento, lo había rociado todo con un poco de aceite y lo había prendido fuego. Las ventanillas del coche estaban cerradas y no hubo corriente de aire que pudiera avivar las llamas, por lo que el motor no está destruido, pero sí todo el interior".El vehículo estaba aparcado en la travesía de Conde Duque. Cuando la propietaria del Panda fue a presentar denuncia, primero en el cuartel de la policía municipal de Conde Duque y luego en la comisaría, se enteró de que otros tres vehículos habían ardido muy cerca del suyo. Los tres vehículos, otro Panda Blanco, un Renault y un jeep, estaban aparcados frente a la calle Princesa, 18, esquina a la calle de Las Negras, muy cerca del palacio de Liria.

El Panda blanco quedó totalmente carbonizado. Es posible que los dos vehículos restantes sufrieran daños por la extensión del fuego en el primero, ya que estaban situados detrás y delante del Panda. El fuego alcanzó también a las persianas del restaurante Jaun de Alzate.

Dos noches antes, en la madrugada del viernes al sábado, cinco vehículos fueron incendiados en el distrito de Vallecas, todos en calles cercanas entre sí y a lo largo de una secuencia temporal que hizo a los bomberos ir de un fuego a otro durante toda la noche. No hubo detenciones.

Fuentes del cuerpo de bomberos afirmaron que no tenían noticias de que antes o después de estas dos noches se hayan producido otros incendios provocados. "Es habitual que nos llamen por acciones de gamberros que queman papeleras o contenedores en la vía pública, pero respectó a coches, las llamadas son más escasas. Esto puede ser obra de algún gamberro o un pirómano que una noche concreta le da por prender fuego a los coches, y luego ya no se vuelve a saber de él".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de septiembre de 1988