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La mujer y las hermanas de Santiago Corella temen represalias

La, familia de Santiago Corella, el Nani, expresó ayer su temor a las posibles represalias que contra ella pudieran tomar los compañeros de los policías condenados el miércoles por la desaparición de aquel, e incluso "alguno de los absueltos". "Seguimos teniendo igual miedo que antes, porque no se olvidan las amenazas que hemos recibido", dijo,Consuelo Corella, hermana del Nani, en una conferencia de prensa a la que asistieron también sus hermanas Inmaculada y Candela, y Soledad Montero, esposa, del Nani. Inmaculada Corella acusó en este sentido a uno de los agentes absueltos -el inspector Miguel Ángel Lebrón Díaz-Flor- de haberla amenazado durante el desarrollo del Juicio.A la conferencia de prensa también asistieron los abogados de: la acusación particular y popular en la causa, José Antonio Sanz Grassa y Jaime Sanz de Brernond, respectivarnente, y el presidente: de la Asociación contria la Tortura, el letrado Fernando Salas.

Las hermanas Corella calificaron como "justa" la sentencia del caso, "a pesar de la absolución" de cuatro de los inspectores procesados y expresaron su intención de continuar con todas las diligencias que sean precisas "hasta encontrar los restos mortales" de Santiago.

La familia de Santiago Corella recalcó que el fallo judicial ratifica "lo ya demostrado durante toda la vista oral: que es cierto todo lo que nosotras decíamos, porque es la Única verdad que tenemos", y esperó que la sentencia "sirva de ejemplo para que nunca jamás se vuelva a repetir un caso así".

"No se perdona"

Soledad Montero expresó su esperanza de poder olvidar con el tiempo todo lo que ha pasado desde la desaparición de su esposo, "pero perdonar, creo que no". "No se perdona", apostillaron entonces las hermanas Corella.

El letrado Sanz Grassa destacó el papel jugado en el caso por Ángel Manzano, amigo del Nani, y recalcó "su actitud ejemplar" al acudir a declarar en el juicio cuando pesaba sobre él una condena de cárcel. Ángel Manzano, insistió el letrado, es "el verdadero autor de que podamos estar aquí y que, para vergüenza del Gobierno y de la sociedad entera, se encuentra ahora en la cárcel".

Mientras, Carmen Ramiro y Pilar Rojas, esposas respectivamente del comisario Francisco Javier Fernández Álvarez y del inspector Victoriano Gutiérrez Lobo, dos de los tres policías condenados en la causa, declararon ayer en Logroño que aún no se creen "una sentencia tan falsa", según informa la agencia Efe. Para ambas, el juicio "ha sido una farsa", orque "la sentencia estaba hecha antes". "Estaba ya preconcebida y sabían lo que iban a dictar fuera cual fuera el resultado del juicio".

Las dos mujeres visitaron ayer a sus esposos en la prisión de Logroflo acompañadas por los abogados de los dos policías, José Emilio Rodríguez Menéndez y Manuel Tuero.

Para la esposa del comisario, la sentencia es "falsa" porque, según ella, "en ningún momento se ha probado ninguno de los hechos que les han imputado". "Nos hemos quedado muy sorprendidos", agregó, "de ver cómo un tribunal puede ceder a unas presiones políticas y condenar sin pruebas". Pilar Rojas insistió: "Estamos dispuestos a luchar y llegar hasta el final, porque no estamos de acuerdo con esta condenal' no hay pruebas y no lo entendemos".

Los letrados Rodríguez Menéndez y Tuero anunciaron que presentarán sendas querellas contra el magistrado Salvador Domínguez, presidente del tribunal que juzgó la causa, por su "parcialidad" durante el juicio y por un delito de prolongación de funciones, en el que presuntamente Domínguez habría incurrido tras su jubilación el pasado 21 de mayo.

ManuelTuero precisó que sus clientes se encuentran con un estado de ánimo "extraordinario, con una entereza digna de elogio".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de septiembre de 1988

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