Ir al contenido
_
_
_
_
Cartas al director

Scorsese

En primer lugar, quiero respaldar el éxito de la propuesta de reflexión que nos trae el cineasta (pues, sin haber visto la película, ya discutimos con cierto interés sobre ella). Y, en segundo lugar, decir que creo que corremos el riesgo de discutir intrascendentemente: partimos de una idea poco encaminada, si lo que queremos es llegar a conocer la personalidad real de Cristo. Como ya observara agudamente cierto filósofo del siglo pasado, la cuestión no es dibujar un tipo psicológico de Cristo más o menos acorde con nuestra propia mentalidad, sino clarificar hasta qué punto se nos ha transmitido éste. O, dicho de otro modo, si podemos (o podremos algún día) apreciar en qué medida el evangelio nos ha dejado un retrato de la persona de Cristo y en qué medida nos ha dejado una deificación (o "Idealización", "vago reflejo", "personalidad censurada", o como quiera llamársele) llevada a cabo desde un determinado punto de vista en un momento histórico concreto.-

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_