Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La huelga de controladores se extiende a casi todos los aeropuertos españoles

Los controladores aéreos catalanes enviaron ayer la convocatoria oficial de huelga para los días 27 y 30 de agosto y 3 de septiembre, a la que han decidido sumarse, por el momento, los controladores de Palma de Mallorca, Málaga-Costa del Sol, Las Palmas, Santander, Córdoba, Granada, Sevilla, Vitoria, Fuerteventura y Lanzarote, además de Madrid, Valencia y Alicante, que ya se unieron al paro el lunes. Santiago de Compostela decide hoy su actitud, aunque parece probable que secunde a los catalanes, y las asambleas de los aeropuertos tinerfeños se reunirán mañana. Con ello, la huelga se ha extendido prácticamente a todos los aeropuertos de España.Fuentes del Ministerio de Transportes, en el que se encuadra Aviación Civil, insistían ayer en que la negociación con los controladores "sigue abierta", lo que fue rotundamente negado por un portavoz del centro de control de Barcelona, quien señaló que no existía ningún tipo de contacto con la Administración. "Nadie se ha puesto en contacto con nosotros ni esperamos que eso ocurra", dijo el portavoz.

La extensión del conflicto y la inexistencia de nuevas negociaciones para su solución ha decidido a las compañías charter a retrasar o adelantar en lo posible sus vuelos de fin de mes, con el fin de paliar los efectos de la huelga. Según fuentes de estas empresas, cada retraso superior a las 12 horas supone una pérdida media de 2,5 millones de pesetas. Iberia y Aviaco, por su parte, esperarán hasta poco antes del día 27, primera jornada de huelga, para dar a conocer la lista de vuelos cancelados y retrasados, con el fin de ajustarse al máximo a los servicios mínimos. El sector turístico balear y el Gobierno autonómico han empezado a coordinarse para evitar el hacinamiento de turistas en el aeropuerto.

Página 29 Editorial en la página 6

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de agosto de 1988

Más información

  • Las compañías 'charter' empiezan a modificar su programa de vuelos