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Autorizada la reapertura de la central de Almaraz

El pleno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) celebrado el 11 de agosto acordó autorizar la renaudación del funcionamiento de la unidad I de la central nuclear de Almaraz, en Cáceres, paralizada desde que se detectó una fuga el pasado 13 de julio en uno de los tres generadores de vapor de la citada unidad. Se ha determinado que la fuga se produjo por una grieta en un tubo originada por corrosión intergranular. El CSN afirmó en su momento que la emisión de productos readiactivos al exterior durante aproximadamente dos horas no significó un riesgo adicional para las personas ni el medio ambiente.Según una nota hecha pública ayer por el CSN, el pleno de dicho organismo adoptó la decisión de autorizar de nuevo el funcionamiento de la unidad tras valorar los resultados de un "exhaustivo análisis" de las causas que originaron el incidente, así corno la determinación de una serie de acciones correctivas. "Existe la posibilidad", señala asimismo el informe, "de que se produzcan nuevas fugas debido a este u otro fenómeno de degradación de los tubos. Sin embargo, una fuga no supone un riesgo inmediato".

Declaración de alerta

El pasado 13 de julio se detectó una fuga de unos 3,3 litros por minuto en la unidad I de la central, por lo que, en cumplimiento de lo previsto en la normativa de funcionamiento de la central, se procedió a su paralización. "Aunque se reconoce", señala el informe del CSN, "que es muy probable que una fuga evolucione hasta requerir actuaciones de emergencia", la dirección de si central declaró la alerta.Desde ese momento, el CSN emprendió un seguimiento de la solución de la fuga, que consistió fundamentalmente en la realización de cálculos de dosis a partir de los datos de emisiones suministrados por la central, y el establecimiento de coniunicaciones con la propia central y con el Gobierno Civil de Cáceres, hasta que se comprobó que la situación controlada.

A continuación comenzaron losrabajos de inspección, que permitieron confirmar que la fuga de emisiones radiactivas al exterior se produjo únicamente de forma gaseosa.

Las mediciones efectuadas, según el informe del CSN, no han supuesto un peligro adicional para las personas ni el medio ambiente. En cuanto a las causas que originaron la fuga de gases radiactivos, la investigación realizada ha permitido conocer que la fuga se produjo por una grieta en uno de los tubos, causada a su vez por una masiva concentración inusual de iones de sodio.

La presencia de los iones de sodio provino del sistema de tratamiento condensado, que había sido puesto recientemente en funcionamiento, y cuya misión es la de purificar el agua que llega a los generadores de vapor. El CSN ha dispuesto, para prevenir en lo posible nuevas fugas, sístemas de vigilancia que permitan la detección de los primeros indicios de fugas, al objeto de paralizar el funcionamiento de la central antes que se llegue al rompimiento de los tubos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de agosto de 1988

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