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Johnson y Lewis se enfrentan esta noche en Zúrich

Ben Johnson y Carl Lewis han pedido a Andreas Brugger, el organizador de la más prestigiosa reunión del mundo, la de Zúrich, correr esta noche los 100 metros. La petición de ambos atletas ha causado tal sorpresa en Brugger que ha manifestado: "Yo sólo podré decir que es seguro el enfrentamiento cuando les vea sobre los tacos de salida". Pero la cadena estadounidense de televisión paga 500.000 dólares (unos 60 millones de pesetas) porque el duelo sea una realidad. Dentro de 13 días se cumplirá el primer aniversario del último enfrentamiento de ambos atletas, en los Mundiales de Roma.

La batalla sicológica que mantienen los dos atletas ante los Juegos Olímpicos adquiere hoy su mayor intensidad. Desde el año pasado no coincidieron sobre una pista hasta hace semana, en Sestriere (Italia), pero Johnson corrió 100 metros y Lewis, 200. Allí, Lewis, que se vio fuerte, asestó un golpe de efecto ante su rival al conseguir, comparativamente, un mejor resultado y anunció: "Correré 100 metros en Zúrich". Lewls estaba dispuesto a meterse en el campo de Johnson, porque ési 'e solo corre 100 metros, lo que significó que le arrojaba el guante. Johnson encajó el golpe: "Mi preparación no me obliga a correr en Zúrich". Pero días más tarde aceptaba el reto. El lunes, su apoderado decía a Brugger: "Johnson quiere correr los 100 metros".Lo que nadie conseguía hasta ahora con todo el dinero del mundo de por medio, la revancha de Roma, se lo encontró Brugger en sus manos. Y no se lo termina de creer: "Cualquier cosa es posible antes de los Juegos Olímpicos. Hay cambios cada minuto. Yo sólo he dado mi firme promesa a los apoderados de ambos atletas de que correrán los 100 metros, salvo accidente".

La cadena ABC, que había ofertado 500.000 dólares para que ambos atletas se enfrentaran el domingo en Colonia, según informa Reuter, al recibir la confirmación de que Johnson y Lewis estaban dispuestos a correr hoy en Zúrich, adelantó la oferta, máxime cuando Joe Douglas, apoderado de Lewis, hizo saber a la cadena de televisión que su atleta regresaría el sábado a Estados Unidos. Todas las partes estuvieron entonces de acuerdo para que se produzca el enfrentamiento. Aún no está determinada la hora, pero se puede adelantar que será sobre las nueve de la noche.

La confianza que tiene cada uno de los dos atletas en sí mismo en estos momentos y el deseo de machacar al contrario antes de la cita olímpica para desmoralizarle han permitido que el duelo pueda ser posible hoy en el estadio Ltezigrund de Zúrich, con capacidad para 25.000 espectadores, para con templar la más apasionante edición de la Weltklasse que haya habido jamás.

En la reunión de Zúrich ambos se han enfrentado ya en tres ocasiones. Pero ninguna tuvo el color de la de ahora. Cuando lo hicieron en 1984, Lewis era el cuádruple campeón olímpico y no tenía rival en el mundo. En las dos ocasiones si guientes se impuso Johnson, pero aquellas victorias tampoco tuvieron impacto. Ni Johnson era el de ahora ni Lewis se tomaba el atletismo en serio, enfrascado en la promoción de su imagen por Europa.

Hoy es muy distinto. Johnson y Lewis quieren llegar a Seúl sabiendo que uno es mejor que el otro. Hasta ahora mantenían una batalla feroz, por separado, para lograr la mejor marca mundial del año. Lewis hizo 9.76 segundos con un viento a favor de 5,3 metros por segundo; Johnson, 9.90 con viento de 3,7 en su primera carrera de la temporada, superada una lesión. Las marcas no fueron homologadas por ser la velocidad del viento superior a los 2,0 metros. Y las mejores marcas de ambos hay que buscarlas entonces en los 9.96 de Lewis y en los 9.98 de Johrison, éstos realizados a 2.000 metros de altitud pero en un día frío.

Lewis está convencido de poder ganar en estos momentos a Johnson. Y por eso le ha retado. Johnson piensa de la misma manera. Y por eso lo ha aceptado. Ambos creen que la ocasión es magnífica para que el perdedor acuse seriamente el impacto. A falta de un mes para la cita olímpica -dentro de 38 días será la final de los 100 metros en Seúl-, Lewis está en mejor forma que el año pasado; Johnson también camina hacia una forma superior a la que le dio el triunfo y el récord en los Mundiales de Roma.

El dinero que van a cobrar -es de suponer que a partes iguales- es lo de menos, porque ofertas no les han faltado. Incluso ha habido presiones, según AFP, por parte de la firma japonesa que patrocina a los dos atletas para que el enfrentamiento no se produjera antes de Seúl. El enfrentamiento ha sido posible únicamente por el deseo de ambos atletas de elevar a un grado máximo la guerra de nervios que mantienen. Hasta ahora la estrategia era sólo dialéctica. Lewls: "Correré los 100 metros en Zúrich. No hablaré más. Vale más ganar en Seúl que cualquier discurso". Johnson: "Es importante ganar en Zúrich porque es importante ir a Seúl con confianza. Pero es más Importante para mí ganar a Lewis. No puedo imaginarme perder ante él".

Abascal y González

La reunión de Zúrich, de la que hasta hoy mismo no se conocerá el horario de cada prueba -comienza a las 18.00 horas y acaba a las 23.00-, no va a ser estelar sólo por la presencia de Johnson y Lewis, sino que también cuenta con la participación de otros grandes atletas. Abascal y González correrán los 5.000 metros en búsqueda de esa puesta a punto que les permita competir en los Juegos Olímpicos con garantías.Pruebas estelares serán los 400 metros con los estadounidenses Reynolds, Everett y Steve Lewis, los 800 con los británicos Cram y Elliot y la milla (1.609 metros) con el marroquí Auita.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de agosto de 1988

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