Detenidos cuatro angoleños que falsificaban carnes para delincuentes

Una organización de angoleños, que se dedicaba a la falsificación de documentos para delincuentes de color que se hallan ilegalmente en España, ha sido desarticulada por inspectores del grupo operativo de la Brigada Provincial de Documentación de Madrid. Los detenidos son Manuel Augusto Louis, de 29 años; María Lourdes Gómez Silva, de 22, Eduardo Mbengani, de 23, y Vuza Toko, de 22, quienes residían en un piso de la calle de Núñez de Balboa, número 4, en la localidad madrileña de Leganés.

La policía inició las investigaciones en el pasado mes de junio, al comprobar que individuos de raza negra -detenidos por estancia ilegal o tráfico de drogas- estaban provistos de documentación falsa. Los pasaportes y carnés de identidad correspondían a ciudadanos de la República Popular de Angola, pese a que los detenidos eran en su mayoría nigerianos o senegaleses.La Brigada de Documentación supo que los falsificadores residían en Leganés y posteriormente procedieron al registro del domicilio que ocupaban los tres hombres y la mujer detenidos. En la casa se hallaron numerosos documentos en blanco o ya rellenos, además de unas 100 fotografías de individuos que estaban en la lista de espera de esta peculiar gestoría del hampa de color.

Los inspectores también se incautaron de tintas, sellos, líquidos borradores, fechadores y material de oficina. Además fueron hallados varios carnés del grupo guerrillero angoleño Unita, que la policía supone que iban a ser falsificados a nombre de delincuentes asentados en España, con objeto de obtener el estatuto de refugiado político. De esta forma podrían obtener la residencia legal en nuestro país.

La policía no ha podido precisar el número de documentos que han sido falsificados por los miembros de esta organización, pero sospecha que un buen número de traficantes de droga de raza negra ha utilizado los servicios de dicha red para cambiar de identidad y nacionalidad.

Cómplices en Angola

Los cuatro detenidos se han negado a prestar declaración en la comisaría, por lo que tampoco se ha podido precisar su forma de actuación. No obstante, los investigadores opinan que los falsificadores disponían de cómplices en Angola, encargados de hacerles llegar los documentos oficiales en blanco. No se ha determinado la cantidad de dinero que los integrantes de la organización cobraban a cambio de sus servicios. Pero fuentes policiales creen que recibían alrededor de 75.000 pesetas por cada documento que fabricaban.Eduardo Mbengani había sido detenido en España, en 1985 y 1986, acusado de tráfico de drogas. Manuel Augusto Louis había sido detenido, bajo la falsa identidad de Francisco Felipe Caetano Capuco, el pasado 12 de junio, por atentado contra la autoridad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 03 de agosto de 1988.