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Entrevista:EL FUTURO DEL COMUNISMO

Kucan: "La democracia económica no es posible sin democracia política"

El líder de Eslovenia analiza la ineficacia del sistema comunista

Eslovenia, antiguamente enmarcada en el imperio austrohúngaro y con estrechas relaciones con Europa occidental, es la más desarrollada de las seis repúblicas y dos regiones autónomas (ambas en Serbia) de Yugoslavia. Lleva un adelanto de 18 años respecto a la media de la federación y genera un 22% del producto nacional bruto. Sus líderes y sus habitantes llevan la voz cantante de las reformas, políticas y económicas, que han de emprenderse para impedir que Yugoslavia se despeñe por el precipicio de la bancarrota. Milan Kucan recibe a EL PAÍS en su sobrio despacho, adornado con plantas, del edificio que acoge al Comité Central de la Liga de los Comunistas de Eslovenia.

Milan Kucan es, a sus 47 años, la persona más popular de Eslovenia, y eso a pesar de ser el jefe de la Liga de los Comunistas de esta república en la que reside un 8% de los casi dos millones de yugoslavos. Kucan habla despacio, gesticula poco, sonríe muy de cuando en cuando. Tres años al frente del Presidium del Comité Central han encanecido los cabellos de este abogado, pero lo ha compensado rodeándose de gente joven. Puede que sea tímido, pero a la hora de defender sus ideas reformistas nadie le hace callar, ni los cuadros más inmovilistas y ortodoxos ni los militares revolucionarios, acostumbrados a que los políticos no les rechistaran.Kucan proclama "un socialismo a la medida del hombre" que permita a Yugoslavia subirse al tren europeo que se dirige hacia el año 2000. Los eslovenos más críticos (sin duda muy numerosos) creen que Kucan debería dar un salto cualitativo y poner en práctica, aunque sea unilateralmente, sus sueños. Pero esto es realmente exigirle demasiado.

Pregunta. ¿Cuáles son los fundamentos de la crisis económica que atraviesa Yugoslavia?

Respuesta. La crisis económica no es tal; se trata de una crisis social general cuya solución pasa, dicho a grandes rasgos, por tres premisas: la reforma económica propiamente dicha, la reforma política -sin la cual es inviable la primera- y la reforma del papel que debe desempeñar la Liga de los Comunistas. La crisis que vivimos es consecuencia de la autosatisfacción del pasado.

P. ¿Que implica la reforma económica?

R. Se trata de realizar una transición a un modelo económico de mercado; es decir, a un modelo que tome en consideración las leyes económicas en las condiciones específicas de una propiedad social y de una planificación socialista autogestionaria.

P. ¿Qué hay que cambiar?

R. Cuestiones básicas. Hay que abrir un proceso de democratización que haga posible una mayor participación de la gente en la vida económica y política. Es decir, que tengan la posibilidad de articular sus intereses tanto a escala del individuo como del pueblo, la república y la federación. Es algo muy simple: una democracia económica no es posible sin una democracia política, y una circulación libre de bienes y servicios no es posible sin una circulación libre de ideas.

P. ¿Le tiene miedo a la Europa de 1992?

R. Yugoslavia tiene que prepararse para poder comunicarse con el resto de Europa en los niveles económico, de organización tecnológica y científica, ya que nos hemos quedado rezagados. Por ejemplo, España, al plantearse la entrada en la Comunidad Europea, se encontraba ante un dilema similar. A fin de estar en condiciones adecuadas, el Gobierno socialista se zambulló en la reconversión de la industria siderúrgica y naval. Éste fue el precio que pagó, no político, pero sí económico y social.

P. Pero Yugoslavia no parece que vaya por muy buen camino en este sentido,

R. Fuimos por mal camino.

P. ¿Entonces es optimista?

R. Si no lo fuera no estaría aquí.

Evitar la catástrofe

P. ¿Ocupa Eslovenia la vanguardia de las reformas?

R. Es difícil decir si somos la vanguardia; pero sí sentimos totalmente la necesidad de implantarlas. Nuestra estructura económica lo exige de manera terminante. Hay que apoyar, como se está haciendo en China, aquellos sectores que son capaces de adaptarse rápidamente a los flujos económicos mundiales y no a los que están frenando el desarrollo. Esto desembocaría en una catástrofe. La división correcta en Yugoslavia es entre la economía progresista y la economía conservadora.

P. ¿Es la democratización una alternativa a la autogestión?

R. No, ya que la autogestión debe ser total, real.

P. Usted aboga por un socialismo a la medida del hombre. ¿Que quiere decir y por qué no ha sido así hasta ahora?

R. Ésta es una pregunta compleja, pero expuesto de una forma simple diría que durante largo tiempo fue una premisa ideológica que el socialismo debía competir con el capitalismo. Y ahora se ha vuelto a la idea marxista de que a un nivel de desarrollo alto se empiezan a poner de relieve las ventajas del socialismo en términos de una mayor humanización. Y ello abre un segundo nivel del desarrollo del socialismo en Yugoslavia. Es decir, que el socialismo no es el paraíso prometido en el cual viviremos en el futuro, sino que esta vida mejor, estos niveles tecnológicos necesarios, han de ser contemporáneos nuestros.

P. ¿Qué piensa que quiere hacer Gorbachov con el socialismo?

R. Gorbachov, China, los checos, los húngaros, todo el mundo socialista, incluyéndonos a nosotros, se encara con este problema clave. Es decir, cómo incrementar la eficacia económica del socialismo, ya que es un hecho que es inferior a la del mundo capitalista. Todo lo demás, todas las reformas sociales y políticas están en función de ello. Sin embargo, la manera como los diferentes países se adentran en estos procesos varía mucho entre sí. Y creo que puedo decir que Yugoslavia tiene una ventaja en este sentido en cuanto al conocimiento teórico, ya que en el séptimo congreso de la Liga de los Comunistas ya se planteó. El problema fue que no hemos sido capaces de plasmarlo en la práctica. Nosotros cometimos errores, errores que Gorbachov no tiene por qué cometer, pero si en algún punto Lenin tenía razón es cuando dijo que todas las naciones llegarán al socialismo, pero cada una lo hará siguiendo su propio camino. La similitud que puede haber entre nuestros dos países es que ambos son Estados multinacionales, y los procesos de democratización han actualizado la cuestión nacional.

P. ¿Dónde se encuentran en Yugoslavia las mayores resistencias a las reformas?

R. Hay dos tipos de resistencias importantes. La primera es la propia estructura económica y social existente, incapaz de aceptar el reto de una transición a la economía de mercado, de apertura hacia el mundo, de la competencia mundial. Yugoslavia se ha desarrollado como un todo económico autárquico, donde las normas en cuanto a la calidad y el trabajo no eran equiparables con las internacionales. Además, esa reforma implica una reducción de los puestos de trabajo, algo muy candente teniendo en cuenta que ya tenemos un millón de parados en Yugoslavia. También hay que mencionar la incapacidad de gran parte de los dirigentes para enfrentarse con esta nueva perspectiva de la reforma.

P. ¿Y la segunda resistencia?

R. La otra resistencia aparece en el campo ideológico. Hay posiciones dogmáticas y una idea deformada y errónea de lo que debiera ser el socialismo. Es decir, se ha producido una manipulación ideológica sobre lo que es el socialismo y el comunismo. Porque nosotros debemos preguntamos si nos encontramos ya en el socialismo o tan sólo en su principio. El socialismo debiera dar a las personas según el trabajo que realizan, y no según las necesidades que tengan, ya que esto significaría comunismo, la meta a la que llegará la humanidad en un futuro lejano. La idea de que los hombres deben tener sus necesidades satisfechas significaría un igualitarismo en la pobreza, y ello no puede incentivar a nadie inteligente.

P. ¿Cree que el papel de la revista MIadina (Juventud) es positivo, que tendría que haber más glasnost, que las cosas tendrían que llamarse por su nombre?

R. La democratización de la vida política hace posible también la expresión de los puntos de vista de las personas. Eslovenia es rica en medios de comunicación, se venden muchos diarios extranjeros. Es un espacio abierto, ya que se puede ver la televisión austriaca, la húngara, la italiana. Aunque quisiéramos, no podríamos permanecer aislados. Y Mladina cumple su función dentro de este espacio. El desarrollo de los medios de comunicación es de capital importancia en un proceso de democratización, ya que una democracia real es sinónimo de responsabilidad, y nosotros estamos sufriendo las consecuencias de la responsabilidad por la palabra escrita y hablada.

P. ¿Cuál debe ser el papel de la Liga de los Comunistas?

R. No se trata de reducir la presencia del partido en la vida política de Yugoslavia, sino de una nueva forma de hacerse valer. Es decir, debe organizarse como un grupo de personas que sean capaces de formular una visión de la sociedad yugoslava que atraiga y movilice a la mayoría de los ciudadanos. Ello significa decir adiós a la Liga de los Comunistas como partido, esto es, que se separe de las cuestiones económicas, políticas, que deje de ejercer una influencia directa sobre las tareas legislativas, el Ejército, la policía, la Prensa, la cultura, el arte. Debe

aproximarse al concepto que le dio Marx en el Manifiesto, donde se utilizaba esta idea y no la de partido. El problema es que no podemos trabajar como un partido y no sabemos trabajar como una liga de comunistas. Ya hemos hablado antes de Gorbachov. Él se encuentra aún en el punto en que una decisión del partido vale para toda la sociedad, aunque el partido represente a una minoría, como ocurre en Eslovenia. Hay que reflexionar sobre si podemos construir una sociedad moderna sobre la idea de que siempre tiene que haber clases enfrentadas. Creo que esto es algo fundamental, si la lucha de clases en el marco de: una sociedad moderna es posible, y creo que no lo es.

P. ¿Una sociedad moderna no necesita pluralismo político?

R. Pienso que que el mundo entero se encamina hacia un mayor desarrollo del pluralismo político, y que éste debe darse en interés de la humanidad y de la civilización. Que deben prohibirse únicamente aquellas formas de organización política cuya meta es la subordinación del hombre por el hombre o de un pueblo por otro pueblo. Con ello, no creo que el pluralismo político en el sentido multipartidario sea el único posible. Nos esforzamos en desarrollar una forma de pluralismo político no partidario; es decir, una forma de pluralismo de intereses, que es el contenido de la autogestión socialista.

P. ¿Lo conseguirán?

R. Vivimos una transición de una forma inicial de socialismo hacia una forma más cualitativa de socialismo. Esta transición genera bastante dolor, y el desenlace no está garantizado. Es decir, Yugoslavia emergerá como una sociedad fuerte, moderna, abierta hacia el mundo y federal, donde se coordinen todos los intereses ideológicos, políticos y económicos ... o Yugoslavia, tal como la conocemos hoy, dejará de existir. Estamos convencidos de que ocurrirá lo primero.

P. Pero nada será igual.

R. Nada, ni la Liga, ni el contenido del socialismo, ni el contenido de la autogestión, ni el carácter nacional de las naciones yugoslavas, ni tampoco el papel de las instituciones, incluido el del Ejército Popular.

'Mladina' y el 'problema militar'

Milan Kukan se niega a aceptar que la detención de los dos periodistas de MIadina (Juventud) y un soldado que mañana serán juzgados por los militares a puerta cerrada sea una maniobra inmovilista. "Simplemente existe la sospecha de que han revelado un secreto militar. Pero indudablemente el juicio es importante, ya que ha sacado a relucir otras cuestiones relativas al lugar que ocupan estos tribunales castrenses en el sistema y a la legalidad de estos procesos".Pregunta.¿Está a favor de reformar los códigos militar y civil?

Respuesta. Sí. Se trata ante todo del artículo 133 del Código Penal, el llamado delito de opinión, y de la pena capital, que en Eslovenia no hemos aplicado desde hace 30 años. El mundo desarrollado y la tradición legal europea difícilmente pueden comprender que uno se encuentre en el juzgado por su forma de pensar.

P. ¿Por qué tienen tanto Poder los militares en Yugoslavia?

R. Esto es relativo, ya que tienen fijado su papel en la Constitución. Su fuerza emana de la historia. Se trata de un ejército popular, partisano, que ha con tribuido mucho al desarrollo de Yugoslavia, que tuvo un papel en los períodos más dificiles, primero defendiendo las fronteras frente al Cominform y, después, en la autodefensa del orden socialista. Pienso que sería poco afortunado interpretar eljuició de Lujbljana como un exceso de esta influencia.

P. Hay gente que dice que las fuerzas armadas son un Estado dentro del Estado.

R. La impresión que se está creando en el mundo de que Yugoslavia está pasando a ser un Estado militar es completamente incorrecta.

P. ¿En la ya famosa reunión de marzo entre militares y dirigentes de Eslovenia existieron realmente amenazas de aplicar la justicia militar?

R. Fue una estimación de lo que ciertos fenómenos significarían para Eslovenia, concretamente de los generados por algunos artículos publicados en Mladina sobre el Ejército. Y era una estimación del Consejo Militar, que es un órgano consultivo del secretario federal para la Defensa Nacional, que contrastaba con el análisis de la situación que hacíamos aquí en Eslovenia. Concretamente, se dijo que esos fenómenos tenían un contenido contrarrevolucionario, por lo que entendían que el fiscal y los jueces debían tomar cartas en el asunto. Pero en Eslovenia no lo veíamos en absoluto así. En la reunión de marzo se trataron dos problemas: uno, si el fiscal militar debería tomar o no alguna acción y cuáles serían las consecuencias políticas de ello, y si a un órgano consultivo le compete hacer este tipo de recomendaciones. Y se decidió que no. Nosotros protestamos contra el hecho de que un órgano militar se arrogue estas competencias. Pero quisiera insistir en que el juicio no está vinculado con aquella discusión ni con que dichas estimaciones no fueran aprobadas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de julio de 1988

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