Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Asesinado un colaborador de Cárdenas

El asesinato de un destacado colaborador del candidato de la izquierda, Cuauhtémoc Cárdenas, atrajo la sombra de la violencia a las elecciones presidenciales y legislativas que mañana se celebran en México. Medios de comunicación y personalidades políticas han denunciado, al mismo tiempo, el peligro de que el oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI) recurra al fraude para hinchar los resultados, pese a que la victoria de su candidato, Carlos Salinas, se da por descontada.

Javier Ovando, colaborador de Cárdenas desde hace años y actual aspirante a un puesto de diputado, fue asesinado en la noche del sábado en la capital mexicana por unos desconocidos cuando salía de una reunión de la campaña del Frente Democrático Nacional (FDN). Junto a él fue resultó también muerto su secretario personal, Román Gil. Según fuentes de esa coalición, los asesinos se llevaron unos "documentos confidenciales" que estaban en poder de Ovando.Cárdenas envió el domingo una carta al presidente, Miguel de la Madrid, en la que le solicitaba una urgente investigación del crímen y advertía que "sería muy grave que la respuesta del Gobierno y del elemento oficial a la acción democrática de la oposición fuera el terrorismo y el quiebro de la ley". Seguidores de la candidatura del FDN tenían previsto celebrar una concentración en la tarde de ayer ante el Ministerio de Gobernación para protestar por el asesinato. El dirigente de esa coalición Porfirio Muñoz Ledo, candidato al Senado, anunció que sino se produce una respuesta satisfactoria por parte de las autoridades, "este hecho enturbiará la legalidad del proceso y su carácter pacífico". Hasta ahora, la Procuraduría de Justicia de la Ciudad de México se ha limitado a informar que se ha abierto una investigación para conocer el móvil del asesinato y sus autores.

Campaña electoral

El asesinato de Ovando es el más grave acto de violencia que se comete desde el inicio de la campaña electoral, hace nueve meses. Hace dos semanas murió una persona inocente en un atentado terrorista dirigido contra un dirigente político en Monterrey En esa misma ciudad explotó recientemente, en circunstancias que la oposición considera no suficientemente aclaradas, un depósito de gasolina que causó la muerte de al menos una docena de personas.Con vistas a la jornada electoral de mañana, los partidos de oposición han dado instrucciones a sus militantes de defender los resultados con energía, perosin recurrir a la violencia. Este hecho, coincidiendo con la competitividad sin precedentes que se presenta en estos comicios, ha hecho temer que se puedan registrar enfrentamientos en algunas zonas del país, principalmente en aquellos lugares en los que caciques locales que obligan a votar por el PRI compitan con organizaciones fuertes de grupos opositores.

Carlos Salinas y Miguel de la Madrid han asegurado que las elecciones serán limpias y han denunciado que la oposición recurre con frecuencia al fantasma del fraude para justificar una derrota segura. Las últimas encuestas electorales publicadas ayer dan una holgada victoria a Salinas sobre Cárdenas y el candidato del Partido de Acción Nacional (PAN), Manuel Clouthier, que se disputan el segundo lugar.

Distintos analistas coinciden en que la victoria del PRI será indiscutible, aunque admiten el riesgo de que el partido oficialista caiga en la tentación de lo que se llama el carro completo, que significa ganar todos los cargos que salen a elección y por abrumadora ventaja. El prestigioso semanario Proceso ha publicado un trabajo sobre el proceso electoral en el que concluye que 1as prácticas fraudulentas se multiplican y hacen desconfiable la elección". En unas recientes declaraciones, Salinas dijo que el PRI debe ir acostumbrándose a perder alguna vez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de julio de 1988

Más información

  • La campaña electoral mexicana, al límite de tensión