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Primera aparición de Delgado, segundo en Selvino

LUIS GÓMEZ ENVIADO ESPECIAL, El primer capítulo del serial montañoso del Giro acabó poco más o menos en tablas con el triunfo parcial del norteamericano Hampsten, la primera aparición en escena de Pedro Delgado, que fue el segundo, y escasas diferencias entre los favoritos. Si el suizo Maechler perdió toda posibilidad hace casi una semana, ayer le tocó a su compatriota Rominger. Un italiano, Chioccioli, sustituye a Podenzana con el jersei rosa. Y es que Francesco Moser había sido cruel en el titular de su comentario para La Gazzetta dello Sport: "Lo siento, Podenzana, pero ahora empieza el Giro de verdad".

En parte, así fue, aunque cabe considerar la etapa de ayer como un prólogo, dado que el último puerto carecía de la dureza apropiada como para haber marcado mayores diferencias. Ya unas horas antes, durante el Girino, el Giro para aficionados que se disputa correlativamente, los jóvenes aspirantes a campeones subieron el Selvino a gran velocidad. Era todo un síntoma que la victoria se la llevara un soviético, Konychev, un velocista, que se adjudicó el sprint ante 16 corredores. A partir de ahí, lo que sucedió, no podía considerarse una sorpresa.Y estaba claro que eso iba a ser así, que no iban a registrarse grandes diferencias, cuando un equipo italiano, el Del Tongo, estavo en todo momento en disposición de controlar la etapa Con el objetivo puesto en lograr la camiseta rosa para Chioccioli y poner a Giuponni en buena disposición en la general. Tras algunas alternativas en los tres puertos precedentes, fue el Del Tongo el que estableció el ritmo de la carrera en los primeros kilómetros de ascensión al Selvino. Entre otras razones, porque en un paquete con 35 corredores, el Del Tongo llevaba siete. Su director, Pietro Algeri, lo había manifestado en la víspera: "Giuponni dirigirá la etapa". Y así fue.

Un puerto poco duro

Tanto, que era posible observar a Saronni en la cabeza del grupo de privilegiados en la ascensión final, a la búsqueda de Ángel Ocaña, que se escapó para buscar el triunfo. Nadie se movió durante muchos kilómetros porque era evidente que no se podían establecer grandes diferencias -"era un puerto poco duro y que se subía con desarrollos muy suaves", explicó Delgado en la meta. Nadie se movió porque la mayoría estaba convencida de que no se podía ganar ahí el Giro. Nadie se movió porque, para los favoritos, bastaba con saber que Rominger se había quedado muy atrás, al parecer por problemas digestivos. Uno menos en la cuenta atrás.

Pero, al final, a falta de poco más de tres kilómetros, Hampsten arrancó y se llevó consigo al holandés Breukink, mientras Delgado tomaba la cabeza del grupo perseguidor. Por entonces, Ocaña ya había sido cazado. Hampsten volvió a tirar, Breukink se quedó y Delgado corrió en busca del norteamericano, pero no pudo alcanzarle. Delgado terminó el segundo, con muy poca ventaja sobre los demás favoritos, aunque pudo pescar 15 segundos de bonificaciones como recompensa a su esfuerzo.

Los italianos celebraron el día por numerosos motivos: dominó un equipo italiano, el Del Tongo; tienen un líder, Chioccioli -de quien se dice que tiene la rara virtud de aguantar en forma sólo durante dos meses-, y, su principal figura, Visentini, aguantó entre los mejores. "Todo ha ido bien para mi equipo. No creo que el francés Bernard esté demasiado fuerte porque, de lo contrario, se hubiera intentado escapar. Si ha estado con nosotros, sólo está tan fuerte como nosotros, pero no más. A quien sí he visto muy mejorado es a Delgado. Va a ser muy peligroso". Y es que los italianos siguen empeñados en desconsiderar a Bernard, quien se defendió así: "No tenía por qué ser:yo quien corriera detrás de Hamspten". La obligación, según él, era de otros.

Por su parte, Delgado se limitó a rrianifestar que todo había ido según se imaginaba: "Lo único, que me habría gustado coger a Hampsten, pero no pudo ser". Delgado estuvo asistido por Laguía, pero perdió la aportación de Omar Hernández, que: se quedó retrasado, y de William Palacios, que fue trasladado a un hospital por una caída aparatosa, aunque sin graves consecuencias. Los corredores toman posiciones. Sin duda alguna, tenía razón Moser: "Lo siento, Podenzana, pero el Giro de verdad empieza ahora.

Clasificaciones

Etapa: 1º Hampsten, 5.53. 10 horas. 2º Delgado, a 11 segundos. 3º Volpi, a 13. 4º Vandelli, mismo tiempo. Breukink, a 15. 6º Conti, m. t. 7º Bernard, m. t. 8º Visentini, m. t. Madiot, m. t. 10º Zimmermann, m. t. 44º Podenzana, a 16.05 minutos. 46º Rominger, a 16.34.

General: 1º Chioccioli, 61.00.27 horas. 2º Zimmermann, a 0.33 minutos. Visentini, a 0. 5 5. Giupponi, a 1. 10. 5º Hampsten, a 1.18. 6º Bernard, a 1.26. 7º Breukink, a 1.45. 8º Breu, a 1.45. 9º Giovanett, a 3.07. 10º Saronni, a 3.25. 14º Delgado, a 4.43.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de junio de 1988

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