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El paraíso de las revistas femeninas

La aparición de 'Vogue' pone el cartel de completo, en un mercado dominado por empresas internacionales

El último desembarco en el mercado español de la revista Vogue supone prácticamente la saturación de las revistas de este tipo dominadas por empresas internacionales, según comentan responsables de estas publicaciones. Viven en una especie de paraiso periodístico, cuyas características principales son la calidad de impresión, las tiradas altas -aunque sin alcanzar a las revistas del corazón- y el apoyo de la publicidad. Su contenido va dirigido a mujeres emancipadas y de alto poder adquisitivo.

Subsistían sin sobresaltos, desde los años sesenta, las revistas españolas Ama (1960) y Telva (1963). En los setenta entraron los alemanes con Dunia (1976), y en los ochenta apareció Complice (1984), ahora en manos de SARPE, y penetraron los franceses con Elle (1986) y Marie Claire (1987, con el Grupo 16). Existía también Greca (Sarpe) desde 1976. La llegada de los americanos con Vogue coloca el listón de este tipo de Prensa a la altura del mercado europeo.La multiplicación de estos títulos supone un revulsivo para los existentes, puesto que la competencia les ha obligado a mejorar la calidad de impresión y de contenidos. Por ello, una característica común a todas ellas, es su cuidada presentación. Otras se preparan para introducir cambios. Los responsables de estas revistas opinan que ya se ha llegado al máximo en el posible índice de audiencia y en la recogida de publicidad, y muestran un cierto temor ante otros lanzamientos que se rumorean, como el de la revista Donna y Cosmopolitan.

"Creo que tenemos un hueco muy definido", dice Ana Puértolas, directora de Vogue. Se basa para ello en un estudio premio que ha hecho la empresa editora, Condé Nast. "El actual nivel de desarrollo de España permite un mayor consumo y una mayor calidad de vida. Vogue se dirige, desde esta perspectiva, a una mujer de ahora, más independiente y entroncada socialmente". Vogue, la más reciente en el mercado, ha aparecido con una tirada de 125.000 ejemplares, tiene 316 páginas y se vende cada mes al precio de 350 pesetas.

Covadonga O'Shea, directora de la revista Telva, producto netamente español y una de las revistas femeninas pioneras, dice no sentirse amenazada por la aparición de este tipco de revistas. "La competencia es sana, y de hecho vendemos muchos más ejemplares desde que han aparecido las demás revistas".

Cuando se le pregunta por la fórmula de Telva, su directora dice que su personalidad se basa en dar informaciones especializadas que tratan de ser actuales y de gran calidad. Telva, de periodicidad quincenal, esta editada por Cónica, SA desde hace seis años. Tiene una difusión media, según fuentes de la revista, de 110.000 ejemplares y un número aproximado de 200 páginas por término medio.

Otra periodista con larga experiencia en la Prensa femenina, María Eugenia Alberti, directora de Dunia, explica que el boom de este tipo de revistas está ayudando a mejorar la calidad, pero no cree que el mercado haya aumentado mucho. "Estamos viviendo la etapa de euforia de los editores, a pesar de que el mercado no evoluciona tan positivamente como se esperaba".

'Dunia' se reforma

Algo debe estar cambiando, sin embargo, porque el equipo de Dunia, revista quincenal editada por el grupo alemán G+J, y que cuenta con una difusión media de casi 100.000 -ejemplares según OJD-, comienza una nueva etapa a partir del próximo 25 de abril, en la que va a cambiar la maquetación de la revista, los tipos de letra e incluso los contenidos."Nos ha ido muy bien con la aparición de otras revistas", dice María Luisa Malibrán, subdirectora de la revista Elle, publicada en España por Ediciones Universales, SA. "Este título tenía mucha tradición en el extranjero y hemos introducido la variante de la mujer como ser adulto".

Para María Luisa Malibrán, las revistas femeninas han provocado el estallido del diseño y están rindiendo al diseño una pleitesía incluso peligrosa para los contenidos". Elle, de periodicidad mensual, con más de 250 páginas en cada número, tiene una difusión que supera ligeramente los 120.000 ejemplares, según OJD.

"Por supuesto que el mercado se ha modificado con la llegada de las cabeceras internacionales", dice Ana Rosa Semprún, directora de Marie Claire 16, editada por el Grupo 16. "Han aparecido más lectoras y se han modificado las formas de hacer estas revistas". "Aun así", añade, "estas modificaciones no nos van a hacer replantearnos nuestra fórmula". Marie Claire 16, de carácter mensual, ronda las 300 páginas y una difusión media, según la revista, de 130.000 ejemplares.

Marisa Pérez Bodegas, directora de la revista Complice, baza fuerte de editorial SARPE, junto con Greca y Prima, dice que el mercado ya está saturado, aunque admite que "las publicaciones para la mujer son tan sensibles que un pequeño matiz es capaz de hacer surgir o seleccionar un nuevo mercado". "Ahora ya estamos todos o casi todos y por fin tenemos reproducido en España el nivel internacional", añade. Complice, de periodicidad quincenal, tiene una difusión de algo más de 80.000 ejemplares, según OJD.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de abril de 1988