Manifestación en Colmenar contra el uso militar de una dehesa
Más de 300 personas se manifestaron ayer en Colmenar Viejo reivindicando el uso tradicional de la dehesa de Navalvillar, que sirve de campo de entrenamiento de armamento pesado del Ejército de Tierra desde 1942 y en su mayor parte es de propiedad municipal. Ocho personas han muerto y otras han resultado heridas mientras recogían artefactos sin explosionar para venderlos como chatarra.Desde 1979, el Ayuntamiento negocia con el Ejército el cese de maniobras en las 1.900 hectáreas de la dehesa. En la zona pastan unas 2.500 reses y 300 caballos.
Partidos -políticos, asociaciones ganaderas y de vecinos piden la retirada militar. En Colmenar existen dos instalaciones militares más: una base de helicópteros y el CIR número 1 de Madrid.


























































