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Mauno Koivisto, favorito a la reelección en las presidenciales de mañana en Finlandia

ENVIADO ESPECIALLos finlandeses concurren mañana y el lunes a las urnas para elegir al presidente que deberá estar al frente del país durante los próximos seis años. El socialdemócrata Mauno Koivisto se presenta como favorito para ser reelegido en el cargo. Pese a que el presidente de Finlandia comparte responsabilidades de gobierno con un Parlamento unicameral de 200 miembros y un gabinete ministerial, concentra igualmente en su persona una cuota importante de poder que lo convierte en una figura decisiva de la escena política.

La conducción de la política exterior está fundamentalmente en sus manos, y también en el plano interno las leyes le conceden facultades tales como la designación de la persona encargada de formar gobierno, así como la de dísolver el Parlamento y convocar nuevas elecciones si las circunstancias lo exigieran.

Estas características otorgan a las elecciones presidenciales una importancia especial, aun cuando no se aguardan sorpresas, ya que en el hipotético caso de que Koivisto no fuese reelecto no habría cambios sustanciales.

Elección directa

La experiencia del desaparecido Urho Kekkonen no se repetirá; éste supo sacar partido de las disposiciones legales y de las circunstancias políticas para mantenerse en la presidencia durante un cuarto de siglo hasta que razones de salud le obligaron a dejar el cargo.Con un estilo personal y político diferente, el sucesor de Kekkonen desempeñará probablemente por última vez el cargo, y, además, se ha preocupado de promover un debate nacional para impulsar una disminución de las facultades del presidente.

Por primera vez desde la instauración de la república independiente en 1917 y la primera elección en 1919, el presidente podrá ser elegido directamente por votación popular. Hasta ahora el pueblo elegía a los 301 miembros de un colegio, extraídos de la clase política pero también de otros sectores de la sociedad, que a su vez procedían a elegir al presidente mediante un sistema que preveía hasta tres vueltas en caso de que ningún candidato obtuviera mayoría. Pero de tal manera que la última votación se efectuaba entre los dos que hubieran obtenido más votos en la segunda.

En las elecciones que se inician mañana, los ciudadanos elegirán simultáneamente en listas separadas el nombre de un candidato a presidente y los miembros del colegio electoral. Si alguno de los cinco candidatos obtiene más del 50% de los votos automáticamente quedará consagrado presidente. Sí no fuera así, entonces corresponderá al colegio electoral decidir.

Esta reforma, propiciada por el actual presidente Koivisto y aprobada en julio del año pasado, apunta, entre otros objetivos, a una democratización de la elección y también a dar un mayor protagonismo al pueblo, y en especial a los jóvenes, que han mostrado una tendencia al descreimiento en la clase política y, por ende, en el quehacer político.

De los cinco candidatos que se postulan ante la ciudadanía, el único que cuenta con posibilidades reales de superar la barrera del 50% es Koivisto. Los más cercanos contendientes, el actual primer ministro, el conservador Harri Holkeri, y el parlamentario y ex ministro de Asuntos Exteriores, el centrista Paavo Vayrynen, se encuentran, según los últimos sondeos de opinión, con una preferencia que oscila entre el 18% y el 20%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 30 de enero de 1988