La intervención de los bancos centrales no consigue frenar la caída del dólar

Agencias

El dólar tocó ayer fondo en Tokio y llegó a cambiarse a 128,10 yenes, la cotización más baja desde la Segunda Guerra Mundial, siguiendo la tónica marcada el día anterior por Europa y Estados Unidos. La noticia de que el déficit norteamericano se elevó en octubre a 17.600 millones de dólares volvió a repercutir en la cotización de la moneda norteamericana y, en Madrid, el Banco de España fijó un cambio de 110,250 pesetas. La rápida intervención del Banco de Japón consiguió suavizar la caída del dólar, que acabó cerrando en Tokio a 128,75 yenes. Pero, en general, la actuación de los bancos centrales sólo ha logrado estaba la baja, la cotización de la moneda.

Tokio no pudo responder el jueves a las malas noticias del déficit comercial norteamericano, ya que su mercado de cambios cerró antes de que las cifras fueran dadas a conocer. Pero ayer, los inversores japoneses se mostraron inflexibles y no hicieron caso a los discursos de sus autoridades. Ello obligó a intervenir al Banco de Japón que, según los cambistas, compró ayer 200 millones de dólares (unos 22.000 millones de pesetas).Las adquisiciones por parte de la máxima autoridad japonesa comenzaron a primera hora de la mañana en el mercado de Tokio, pero el dólar acabó perdiendo 3,43 yenes y cerró a una cotización de 128,75. Ante la debilidad de la divisa estadounidense, los empresarios nipones, temerosos del impacto que la caída del dólar puede tener en sus exportaciones, solicitaron ayer un encuentro urgente del grupo de los siete, que reúne a los países más industrializados del mundo, para estabilizar los mercados de cambios, informa Ramón Vilaró.

Las palabras del gobernador del Banco de Japón, Satoshi Sumita, no tranquilizaron a los inversores. Satoshi Sumita anunció que Japón seguirá interviniendo en los mercados, junto con otros bancos centrales de países industrializados, para frenar la depreciación del dólar. El pasado jueves ya intervinieron en los mercados los bancos centrales de EE UU, Suiza y República Federal de Alemania (RFA) por un importe aproximado de 1.000 millones de dólares. Pero los analistas financieros opinan que las cifras del comercio norteamericano son tan malas que ni siquiera la masiva compra de dólares por parte de los bancos centrales puede frenar la baja de la divisa de EE UU. Así, la actuación de los bancos centrales sólo ha conseguido, por el momento, estabilizar la cotización del dólar a la baja.

Sube el oro

En Nueva York, el descenso del dólar no fue tan fuerte. En ese mercado la divisa cerró a 129 yenes y 1,6348 marcos. Los analistas financieros afirman que la moneda norteamericana puede depreciarse la semana que viene hasta 126 yenes o volver a subir hasta 130, dependiendo de la actitud que tome la Administración norteamericana. En los mercados europeos, la divisa de Estados Unidos bajó hasta 1,3265 francos suizos. La caída tuvo una contrapartida lógica. Los inversores se lanzaron a comprar oro, por lo que la cotización de este metal ha aumentado en nueve dólares la onza.La mala salud del dólar se refleja en su cotización con respecto al yen y al marco. Ahora, un dólar es igual a 1,63 marcos y 128,75 yenes, mientras que en febrero de 1985 se cotizaba a 3,47 marcos y 263 yenes. O sea que el dólar vale la mitad que hace dos años.

Las bolsas siguieron manteniendo la calma, aunque se registraron algunas bajas. Tokio, el mayor mercado de valores del mundo, cayó un 1%. El índice Nikkei perdió 245,03 puntos y se situó en 23.035,81. Asimismo, la Bolsa de París registró una caída de 1,62%.

Por el contrario, en Wall Street el índice Dow Jones creció nueve puntos y se colocó en 1.865, cuando el jueves había perdido 47 puntos. El optimismo de los inversores norteamericanos se debió, en gran parte, a la noticia de que las ventas al por menor de EE UU subieron en noviembre un 0,2%, mientras que en octubre habían descendido en un 0,9%. Los valores también tuvieron una jornada positiva en Londres. El índice de 100 acciones del Financia¡ Times subió 30,5 puntos y se situó en 1.650,1.

Por otro lado, poco después de que fueran dadas a conocer las cifras del déficit comercial en octubre, el Senado norteamericano aprobó en la noche del jueves una serie de medidas para reducir el déficit presupuestario en el año fiscal de 1988. El nuevo plan incluye aumentos en los impuestos y recortes en los gastos presupuestarios por valor de 22.600 millones de dólares. Las medidas suponen aumentos de impuestos por valor de 9.000 millones le dólares y recortes presupuestarios por otros 13.500.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 11 de diciembre de 1987.

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