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Querella contra 8 inspectores por el asesinato de un delincuente relacionado con la 'mafia policial'

La Asociación Contra la Tortura, ejerciendo la acción popular, ha presentado ante la Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Madrid una querella criminal contra ocho policías por el asesinato del supuesto delincuente Antonio Vilariño Sanz. Algunos de los agentes están relacionados con la mafia policial y especialmente con la desaparión de el Nani. Según el escrito, Vilariño fue asesinado con premeditación el 6 de octubre de 1983. El caso fue instruido por el el Juzgado número 10 de Madrid, que trasladó el asunto a la Audiencia Provincial por tratarse de personas aforadas. La Sección Séptima no ha tomado resolución alguna, cuatro años después de que Vilariño resultara muerto por tres disparos a quemarropa.

La querella criminal por asesinato va dirigida contra los inspectores del Cuerpo Nacional de Policía José María Pérez Gutiérrez, Adelardo Rafael Martínez García, Francisco Aguilar González, José María Montero Ortega, Domingo Lorenzo Rodríguez, Juan José Jiménez Martín, Jaime Cabezas de Herrera Cavero y José María Malvido Acosta. Todos ellos pertenecían al grupo primero de la Brigada Regional de Policía Judicial, que dirigía el inspector Adelardo Rafael Martínez García, el Peque, supuestamente relacionado con la red de corrupción policial destapada por las declaraciones del joyero santanderino Federico Venero.El fiscal del caso el Nani pidió recientemente una condena de 33 años y ocho meses para el inspector Francisco Aguilar González y ocho meses de arresto mayor por torturas y ocho años de inhabilitación profesional para José María Pérez Gutiérrez, ambos presuntamente implicados en el caso Vilariño y el último como autor material de los disparos que acabaron con su vida.

Fuentes próximas al caso opinan que Vilariño, supuesto delincuente conocido en esos ambientes al igual que Santiago Corella, el Nani, podría haber tenido relación con la red de corrupción policial descubierta por Venero, y por motivos hasta ahora desconocidos decidieran eliminarle.

El escrito de la querella afirma que el 6 de octubre de 1983, sobre las 12.30, Antonio Vilariño Sanz resultó muerto por los disparos del inspector José María Pérez Gutiérrez, y precisa que los tres disparos fueron realizados a "quemarropa y sin previo aviso", tras abrir éste la puerta trasera del vehículo e iniciar los disparos contra Vilariño.

Sin decir que eran policías

Vilariño viajaba en un taxi por el paseo del Prado, acompañado de Paloma Suárez Puñal. El taxista, José Luis Esteban Rubio, ha declarado ante el Juzgado de Instrucción número 10 de Madrid, que inició el caso, que "al declarante le apuntaron con una pistola y no recuerda que dijeran que eran policías". Igualmente, Paloma Suárez afirmó ante el juez que tampoco "oyó decir que fueran policías", y precisé que "vio abrir las puertas del coche, dándole, sin más, tres tiros, sin que Vilariño pudiera reaccionar ni sacar arma alguna".Según el informe emitido por los médicos forenses, doctores Muñoz Rey y Serrano Cepedano, las tres balas disparadas contra Vilariño procedieron de disparos efectuados "de frente". "El primero, a una distancia entre 50 y 100 centírnetros; otro, entre 25 y 50 centímetros, y el tercero, que le interesó el hígado y el pulmón, fue realizado a una distancia entre 3 y 10 centímetros, lo que supone que se efectuó a 'cañón tocante', apoyando la pistola sobre la víctima, ya que la distancia es la normal que se produce como consecuencia del retroceso del arma".

El inspector José María Pérez Gutiérrez manifiesta en sus declaraciones que se decidió a localizar y detener a Vilariño por "suponer" que había participado en el robo a una entidad bancaria en Madrid, sin poder precisar cuál.

Según el escrito de la Asociación Contra la Tortura, Pérez Gutiérrez, "sin mediar palabra y sin identificación alguna, abrió la puerta trasera del vehículo, junto a la que viajaba Vilariño, y efectuó tres disparos sobre el cuerpo de éste, causándole la muerte. La versión policial y las declaraciones de los querellados no han podido acreditar que Vilariño hiciera uso de arma alguna, ni que existiera una causa o motivo que justificase la conducta policial".

La autoría del asesinato corresponde, según el escrito, a José María Pérez Gutiérrez como autor material y directo, mientras los restantes son auto.res del mismo delito por cooperación necesaria.

Malos tratos y torturas

Asimismo, la Asociación Contra la Tortura se querella también por malos tratos y torturas a la mujer que acompañaba a Vilariño, quien, según el escrito, "en el transcurso de los interrogatorios a que fue sometida Tecibió golpes en la cara, propinados con la mano, y fue golpeada en las piernas con un palo de béisbol, además de recibir todo tipo de insultos, humillaciones e intimidacines de los policías querellados, cuyo objetivo era conseguir una declaración suya manifestanto que no había visto nada".En este sumario se personó como acusación particular el abogado Marcos García Montes, en nombre de la esposa de Vilariño, quien ha solicitado el procesamiento de los policías supuestamente implicados, sin que la Sección Séptima de la Audiencia Provincial haya resuelto nada todavía, tras cuatro años de instrucción.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de noviembre de 1987

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