Crítica:Crítica
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Una biografía de aspecto clásico y un típico producto Disney

La que esta madrugada ofrece TVE en su cinéfilo espacio de los sábados es una película inédita en nuestras pantallas comerciales.Se trata de La historia de Will Rogers, dirigida por Michael Curtiz (a quien siempre se asocia a la inolvidable Casablanca, aun teniendo Curtiz a sus espaldas una filmografía no precisamente escasa en títulos) y que pretende contar fehacientemente la vida y obra de Will Rogers.

Will Rogers no fue nunca un personaje excesivamente Popular entre nosotros, pero, para la historia del espectáculo norteamericano, su nombre tiene todavía una aureola legendaria.

Efectivo recurso

La historia de Will Rogers se emite la próxima madrugada, a la 1

00, por TVE-1. Condorman, hoy, a las 16.00, por TVE-1.

Aunque muchas películas contaron con su presencia, a Will Rogers se le conoce, sobre todo, por sus espectáculos en los escenarios y, más concreta mente, en los que intervino formando parte del equipo de Ziegfeld, si bien no emplumado ni enseñando muslos, sino componiendo, ataviado de cowboy, números musicales hoy ya míticos.En todo caso, La historia de Will Rogers (1952) habrá de darnos una idea de su figura recurriendo al convencional, pero casi siempre efectivo, recurso del biopic cinematográfico, un recurso que acostumbra a embellecer al biografiado, dejando para otra ocasión, sus posibles defectos.

Para encarnar al mítico artista, nadie mejor que su propio hijo, llamado también Will Rogers.

Y entre el reparto, se encuentra alguna gratificante sorpresa, como la de la aparición del no menos mítico Eddie Cantor, encarnando su propio papel.

Para mitómanos, decididamente.

Parodia espectacular

Por lo que respecta a Condorman, se trata de un típico producto Disney.Condorman es una parodia espectacular, tanto del filme de espionaje en la línea bondiana como de las películas y comics de Superman, a partir de la idea motriz de hacer vivir a un pobre dibujante las heroicas aventuras que su imaginación crea. Condorman, dirigida con profesionalidad por Charles Jarrott, halla en el excelente papel que desempeña Michael Crawford. Este es su mejor atractivo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 31 de julio de 1987.

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