Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Partido Nacionalista Vasco renovará todos sus cargos directivos antes de final de año

El Partido Nacionalista Vasco (PNV) renovará todos sus cargos internos ejecutivos antes de seis meses, según un acuerdo adoptado ayer en una asamblea extraordinaria nacionalista celebrada en la localidad de Zestoa, (Guipúzcoa). La asamblea acordó modificar sustancialmente los mecanismos de elección de los órganos ejecutivos, formados hasta ahora de acuerdo con la estructura confederal, y crear la figura de la asamblea general del PNV, un órgano con potestades similares, aunque no idénticas, a las que corresponden a la figura convencional del congreso.

El análisis de la situación actual del PNV y la crítica y autocrítica tras la escisión nacionalista y los últimos reveses electorales, fueron pospuestos a una nueva asamblea que tendrá lugar dentro de dos semanas.El alcance de la renovación en el seno del PNV, fue relativizado por el propio Xabier Arzalluz durante su discurso de clausura. El líder nacionalista aludió a quienes ven con zozobra el futuro del PNV y a continuación citó la frase de San Ignacio de Loyola: "En tiempos de desolación, no hacer mudanzas". Descalificó como dirigentes a aquéllos que no conservan la serenidad en los actuales momentos, -"quien pierde los nervios no es apto para mandar", dijo- y advirtió que durante el período de renovación de los cargos internos del partido va a desatarse una campaña de intoxicación hacia el PNV. "Aparecerán listas distintas y candidatos pero no caigáis en esa trampa", indicó, "sigamos mirándonos a nosotros mismos y pensemos libremente quiénes son los más aptos para ocupar los puestos".

La renovación organizativa y política aprobada por la asamblea de Zestoa, cuenta con el único precedente en la historia reciente del PNV con la Asamblea de Pamplona, hace diez años. En el terreno organizativo los cambios introducidos este fin de semana por el PNV modifican sustancialmente la estructura mantenida por este partido a lo largo de su historia, si bien es cierto que la figura de la asamblea general fue utilizada durante determinado período de la segunda década del siglo.

La asamblea general, en la que participarán representantes directos de los afiliados, tiene asignada la función de diseñar la estrategia del partido y se reunirá una vez cada cuatro años, como mínimo.

El presidente de la ejecutiva nacional será elegido en el ámbito de esta asamblea, no por los compromisarios sino por los representantes de la denominada asamblea nacional, un órgano que puede ser asociado con la figura del comité central, aunque no responda plenamente a las funciones que le asignan a este órgano el resto de los partidos.

Mecanismo de elección

La renovación de los mecanismo de elección alcanza igualmente al comité central, que ahora estará compuesto no sólo por los 15 representantes de cada organización provincial del PNV, sino también por otros 15 dirigentes distribuidos en razón del peso de afiliación de cada provincia. La fórmula de composición de la ejecutiva nacional que será reelegida por la asamblea nacional y en la que estarán representados únicamente los presidentes de las ejecutivas provinciales, constituye de hecho la ruptura con la estructura confederal que mantenía el partido. Los cambios permiten fortalecer a la dirección y descargarse de las influencias provincialistas que han caracterizado los conflictos internos del PNV.

La ponencia política, elaborada por el propio Xabier Arzalluz, no aporta modificaciones sustanciales respecto a la aprobada en Pamplona en 1977, pero supera la estrategia coyunturalista planteada en aquel documento y aborda cuestiones como la formación de Europa y la creación de un partido homólogo en el País Vasco francés. El PNV pretende fomentar el intercambio cultural y económico con el País Vasco francés, creando nexos de comunicación institucional y facilitando la formación de empresas de capital mixto.

En el texto aprobado ayer, el PNV se compromete a trabajar por la "plenitud estatutaria" -completar y enriquecer el techo competencial del estatuto" y se acoge al artículo 150,2 de la Constitución que puede permitir la transferencia a Euskadi de competencias estatales que ni siquiera están presentes en el estatuto de Gernika.

Xabier Arzalluz inició ayer su discurso de clausura indicando que la escisión en el partido nacionalista fue consecuencia de un conflicto institucional entre el Gobierno vasco y las diputaciones y se produjo en un momento especialmente crítico para la gobernabilidad del País Vasco. Acusó sin nombrarlo, al líder de Eusko Alkartasuna, Carlos Garaikoetxea, de haber tratado de hacerse con el control del partido y dijo que los escindidos utilizaron para sus fines -la escisión-, la estructura confederal del partido que asigna igual representación en los órganos ejecutivos a cada una de las provincias al margen del volumen de su afiliación.

"Hace 10 años", dijo, "el PNV y el PSOE formaron el eje del proceso autonómico. Hoy nuestro partido se ha visto reducido electoralmente a la representación que tuvo en aquel momento y también hoy formamos un Gobierno de coalición con el PSOE. Ni entonces ni hoy traicionamos al nacionalismo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de julio de 1987

Más información

  • Aplazado el análisis del retroceso sufrido en las pasadas elecciones