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La baja de Sabonis y la crisis interna de Yugoslavia, claves del Europeo de Atenas

Las ausencias de Sabonis y Martín, el regreso del zorro Gomeiski a la selección soviética, los odios africanos entre los hermanos Petrovic y el técnico yugoslavo Cosic, la cohesión de la selección española y la amplia renovación de Italia marcan los hechos más importantes que pueden decidir la solución final del Europeo de baloncesto, que comienza mañana en Atenas. Jugadores como Petrovic, Epi, Gallis, Vrankovic, Tijonenko y Volkov se disputarán el papel de hombres decisivos.

Los pronósticos dan siempre como favorita a la URSS, que vive el regreso del zorro plateado, Alexander Gomelski, en la dirección técnica. Pero este año tiene sus bajas por lesión de Arvidas Sabonis y por el apartamiento del equipo de hombres importantes como Bellosteni (2,18), aculado de traficar con dólares, y Kurtinaitis, cabecilla de algunas indisciplinas internas.Pero la URSS, al contrario que en otras ocasiones, ha decidido preparar este acontecimiento casi en secreto, sin desplazar a su equipo por Europa y enviando en su lugar una selección de jóvenes promesas. Lo sorprendente es que se haya repescado a un veteranísimo como el alero Sergel lovaisha (32 años). La base de la selección, sin embargo, es notable, con jugadores como Valters, Enden, Tarakanov, Komicius, Volkov, Tijonenko y el inevitable Tatchenko. Un pivot de nuevo cuño, ya con cierta experiencia, es Valery Goborov (2,10) y un repescado sorpresa es Sergei Pankrasjin (2,13).

Odios yugoslavos

Tras la URSS apunta con más fuerza que en otras ocasiones Yugoslavia, después de haber ocupado la séptima posición en las dos ediciones anteriores del Europeo (Francia 83 y RFA 85). Yugoslavia ha consolidado ya su renovación, sobre todo en lo concerniente a jugadores altos, don(te radicaba su mayor debilidad.

Un pivot como Stojan Vrankovic (2,14, 24 años) es ya una realidad en Europa, que se verá auxiliado por el veterano Radovanovic (2,10, 31 años) y otra promesa ya en ciernes como Divac (2,12, 19 años). Los hombres de abajo tienen todas las garantías: los hermanos Petrovic, Cvjeticanin y Radovic, fundamentalmente, con la inclusión de otro joven valor, Toni Kukoc, un joven de 18 años y 2,06 metros de estatura que ha llegado incluso a cumplir funciones de base.

El problema de Yugoslavia radica fuera de la cancha, en las pésimas relaciones de los hermanos Petrovic, sobre todo Alexander, con el técnico Kresimir Cosic. Las mafias en el baloncesto yugoslavo están tan enfrentadas que no dejan de ocasionar curiosos conflictos, como el que se produjo en la Liga, al caer derrotado el Cibona de Zagreb ante el Estrella Roja. Los Petrovic anunciaron su marcha de la sección. Pocas semanas antes, un compló para echar a Cosic fracasó. En esa tesitura, la cohesión interna de la selección yugoslava su mayor incógnita.

Detrás de ambas selecciones están España e Italia. España ha perdido a un hombre importante como Fernando Martín y encuentra problemas en el rebote. Italia ha renovado ligeramente el cuerpo, más que España, y sobre todo en los jugadores de las dos primeras líneas, con la inclusión de lacopini, Morandotti, Gentile, Tonut y Montechi. La renovación de España no afecta, salvo en el caso de Montero, a los Jugadores básicos. España cuenta con la ventaja de que su base depende del Barcelona (Solozábal-Epi-Sibilio-Jiménez) o del Joventut (Montero-Villacampa-Margall), lo que facilita su cohesión.

Los Europeos terminarán el 14 de junio y todos los encuentros, entre las 12 selecciones, se jugarán en el Palacio de la Paz y la Amistad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de junio de 1987

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