Crítica:CINE EN TELEVISIÓNCrítica
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Las clases bajas

A partir de la novela homónima de Oscar Lewis Los hijos de Sánchez, un viejo proyecto de Anthony Quinn finalmente hecho realidad en 1978, se pretende un retrato verista de los problemas sentimentales y familiares de un mexicano de clase baja a quien un golpe de suerte permite reunir a su descompuesta retahíla de hijos.Hall Bartlett, director, y el sofiador de su papel, Quinn, realizaron con Los hijos de Sánchez un típico folletín mexicano, con sus dosis correspondientes de delirios y desproporciones melodramáticas. Festín grotesco, pues, para los amantes de lo desproporcionado pero cinematográficamente mal contado y sin la más mínima profundización (o seriedad) sobre el tema del desarraigo humano y social que toca.

También de baja extracción social son los jóvenes protagonistas de Forja de hombres, famosísimo filme de 1938 sobre la aplicada obra humana del padre Flannagan devolviendo a su lugar natural a ovejas descarriadas, gamberritos en el fondo todo corazón. Película enormemente sensiblera y moralista (que dio pie a una no menos célebre continuación, La ciudad de los muchachos), se ve con sumo agrado por la composición exquisita (recompensada con Oscar) de Spencer Tracy y por el simpático callejero Mickey Rooney.

Forja de hombres se emite hoy a las cinco de la tarde, y Los hijos de Sánchez, a las 22.35, ambas por TVE-2.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 18 de abril de 1987.

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