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Un herido grave y 19 leves en nuevos enfrentamientos entre trabajadores de Reinosa y la Guardia Civil

José María Ruíz Gutiérrez, de 29 años, trabajador de Cenemesa, resultó herido grave y tuvo que ser trasladado ayer al hospital Marqués de Valdecilla, en Santander, a consecuencia de las heridas recibidas en los enfrentamientos registrados en Reinosa (Cantabria) entre trabajadores y la Guardia Civil. Otras 19 personas, entre ellas dos guardias civiles, tuvieron que ser atendidas en el ambulatorio de la Seguridad Social. Los sucesos se iniciaron al cortar los trabajadores la carretera nacional que comunica Santander con la meseta.

(El delegado del Gobierno en Cantabria, Antonio Pallarés, responsabilizó a los miembros de CC OO del comité de empresa de Cenemesa de los enfrentamientos. Pallarés manifestó que "hechos como los que se están produciendo imposibilitan cualquier tipo de solución y negociación". Asimismo, el delegado del Gobierno ha puesto en conocimiento del fiscal jefe de la Audiencia de Santander estos sucesos por si son constitutivos de delito, informa Europa Press).[Un centenar de camiones se encontraban retenidos a medianoche de ayer en las proximidades de Reinosa por las barricadas que desde primeras horas de la tarde obstaculizaban el tráfico de la carretera nacional Santander-Palencia, informa Efe].

Los brotes más violentos se sucedieron en los alrededores de la localidad limítrofe de Matamorosa, y su escenario fue cambiando de emplazamiento a lo largo de la tarde; varias barricadas se levantaron antes de las cinco de la tarde entre los puentes sobre el Híjar y el Izarilla, en los alrededores de la ciudad. Los manifestantes utilizaron para cortar la carretera cables de alta tensión, tomados de la línea de Renfe.

La refriega tuvo especial intensidad alrededor de las seis de la tarde en las cercanías de Matamorosa. Nutridos grupos de jóvenes que ocultaban sus rostros con pañuelos hostigaron durante largos minutos a las fuerzas antidisturbios, lanzando piedras que arrancaban de entre las traviesas, o valiéndose de tiradores de goma.

De cuando en cuando, las tanquetas irrumpían entre los caseríos del pueblo, invitando a la población a guarecerse en sus domicilios y a abandonar los balcones: "Quien no tiene nada que temer, que no corra", advertía un guardia provisto de un megáfono desde lo alto de su vehículo blindado. Javier López Llorente, un muchacho de 19 años que observaba en actitud pasiva, fue alcanzado, casi a quemarropa, por un pelotazo en el hígado, que le derribó al suelo sin mayores consecuencias.

La movilización, anunciada la víspera, fue precedida de la obligada concentración de trabajadores en los jardines de Cupido; por primera vez, sin embargo, en esta clase de reuniones se advirtió una escisión que ya venía fraguándose entreCC OO, con siete miembros en el comité de Cenemesa, y UGT, con cuatro. Ante unos 300 operarios, Pedro J. García, secretario de aquél, bobinador en la fábrica, dijo que no había que hacerse eco de las confusas noticias llegadas de Santander, según las cuales el expediente de rescisión de puestos de trabajo quedaba en suspenso por un período de seis meses.

Carlos Romero, secretario general de UGT en Reinosa, intervino para manifestar a los trabajadores que había participado en dos reuniones celebradas horas antes en Santander con el delegado del Gobierno, Pallarés; el director de Trabajo, Gonzalo Burgués, y Ruiz Gardín, secretario general de UGT de Cantabria.

"Se nos ha informado", manifestó Romero "que la postura de la administración con respecto al expediente de Cenemesa consiste en su transformación. en otro de suspensión temporal por medio año, lo que habrá que aprovechar para intentar negociar el futuro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 16 de abril de 1987

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