Del Valle, floja esperanza del PSOE en Sevilla

Los mejores candidatos de la oposición intentan batir a los dirigentes socialistas en su propia cuna

Los principales partidos políticos están realizando el máximo esfuerzo por presentar las mejores candidaturas posibles para la alcaldía de Sevilla. La débil imagen popular del actual alcalde, el socialista Manuel del Valle, ha desatado las expectativas de la oposición, que ven en la batalla municipal sevillana la oportunidad de infligir al PSOE su primera derrota electoral seria desde 1982. Esta situación, al mismo tiempo que provoca las disensiones internas en el partido en el poder, propicia el resurgimiento de figuras políticas como Soledad Becerril, casi segura candidata de la derecha, y Alejandro Rojas Marcos, líder histórico del andalucismo.La tensión en el PSOE acerca de la candidatura de Del Valle es tal, que la continuidad del alcalde ha sido anunciada dos veces oficiosamente y aún no de forma oficial. Primero, Alfonso Guerra celebró en febrero un acto previsto para reafirmar la candidatura, pero se limitó a hablar ambiguamente de Del Valle como el alcalde de 1992. Después, el 10 de marzo, martes, Luis Yáñez anunciaba que la decisión era mantener al alcalde en contra de la opción del propio Yáñez.

El PSOE ha manejado numerosos sondeos de opinión para tratar de medir con exactitud la situación. El último, cuyos resultados llegaron a manos de Guerra el tormentoso fin de semana previo al anuncio de Yáñez, indica que el PSOE perderá con seguridad al menos seis concejales de los 19 con que cuenta en la actualidad. En esta situación, si la oposición pacta, los socialistas pueden incluso perder la alcaldía de la ciudad cuna de los principales dirigentes del PSOE, lo que llena de preocupación a los dirigentes del partido.

De acuerdo con distintas fuentes del PSOE consultadas, Yáñez estaba dispuesto a aceptar la candidatura, pero deseaba ligar su acceso a la alcaldía con el control de la Exposición Universal de 1992. Ello implicaría que Felipe González destituyese al comisario de la muestra, su antiguo profesor Manuel Olivencia, objeto de todo tipo de críticas entre los socialistas andaluces, pero que ha sido reafirmado repetidamente en su puesto por el presidente del Gobierno. Gonzalez no concedió, Yáñez no aceptó la alcaldía a secas y Del Valle sigue como candidato.

En la derecha también la negociación es dura. El líder del PDP en Andalucía, Javier Arenas, ha quedado fuera del intento de candidatura unida de centro y derecha; según su versión, porque los dirigentes de Alianza Popular, con su nuevo líder andaluz "están muy apistas" (de AP) y no ceden nada. También por estos días se ha separado definitivamente de AP el Partido Liberal andaluz. Los aliancistas son tajantes: ni una concesión de porcentajes, todas las necesarias en cuanto a candidatos concretos.

Precisamente de candidatos fuertes es de lo que carecía AP en Sevilla, y después de muchas dudas, finalmente ha llegado a un acuerdo de principio con la ex ministra de Cultura con UCD Soledad Becerril para que encabece su lista, en la que figurará como independiente. Aún, no obstante, queda por concretar la inclusión en la lista de dos colaboradores de Soledad Becerril. AP no acepta que figuren también como independientes, y quiere saber los nombres antes de cerrar el trato. De todas formas, en AP se considera muy difícil que se rompa el pacto.

Una viuda de ETA

Si es así, una sociedad tradicional como la sevillana asistirá al espectáculo de ver cómo dos mujeres encabezan la lista municipal de la derecha y del centro, pues también el CDS presenta una mujer, Charo Muelas, como candidata a la alcaldía. Soledad Becerril, de 42 años, ex ministra, liberal de la saga del fallecido Joaquín Garrigues y con cierto aire aristócrático que le da el ser marquesa consorte de Salvatierra, se medirá con Charo Muelas, que pertenece al suarismo puro desde que empezó a militar en UCD de Álava de la mano de Jesús Viana, también fallecido recientemente, y de su primer marido, Ignacio Ustarán, dirigente de la UCD de Álava asesinado por ETA en 1978. Charo Muelas, que nació en Constantina (Sevilla), hace también 42 años, volvió a su tierra tras enviudar, y ahora dirige la sucursal de una caja de ahorros. En 1984 se casó en Sevilla con Baltasar Fernández Ávila, socialista.Finalmente, completan el arco de candidatos Adolfo Cuéllar, alcaldable de Izquierda Unida, coalición que espera crecer sustancialmente a costa del PSOE, y Alejandro Rojas Marcos, ex líder del andalucismo, cuyas encuestas, asegura, dicen que tiene más popularidad personal que Del Valle, aunque, si se habla de partidos, el Andalucista ni hace sombra al PSOE. Ésta es la esperanza de Alfonso Guerra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 21 de marzo de 1987.

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