Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Las revelaciones de Schumacher sobre el 'doping' provocan un fuerte escándalo en la Bundesliga

El libró aún no editado de Schumacher, portero del Colonia y de la selección alemana occidental, ha provocado un escándalo de gran envergadura en la Bundesliga, cuando apenas el semanario Der Spiegel ha anticipado la publicación de algunos pasajes del mismo. El doping en el fútbol alemán, asunto que Schumacher denuncia -véase EL PAÍS de ayer-, ha sido el motivo del escándalo y empuja a muchos directivos, jugadores y técnicos locales, algunos de ellos del Colonia, a criticar con suma dureza al portero. Su club le ha suspendido ya por un partido, el del próximo sábado contra el Eintrach de Francfort.

En el libro, titulado Anpfiff (Comienza el partido), Schumacher asegura que muchos jugadores de la Bundesliga se dopan con Captagon y otras medicinas, y revela la existencia, aunque sin citar al pecador, de un jugador del Bayern Munich conocido como la farmacia ambulante.El presidente del Colonia, Peter Weiand, ha sido uno de los primeros en criticar a su propio jugador: "Quien sea capaz de afirmar esas cosas debería dejarse reconocer psíquicamente". Berti Vogts, ex internacional y segundo entrenador de la selección, declaró: "No comprendo cómo una vieja estrella es capaz de manchar su propio nido con afirmaciones de ese calibre. Estoy boquiabierto y decepcionado por tanta tontería junta".

Sin embargo, numerosos jugadores importantes, como Jackobs, Voeller o Haller, reconocen que existe el dóping en la liga alemana, aunque no en sus equipos.

En defensa de Schumacher ha salido también su ex compañero del Colonia y actual jugador del Racing de París, Pierre Littbarski, que ha revelado en París: "En un partido decisivo del otoño de 1984, algunos jugadores del Colonia tragaron a la ligera grandes cantidades de jarabe para la tos, que contenía enormes dosis de Efedrina. Littbarski se refiere a un encuentro de la Copa de la UEFA, contra el Spartak de Moscú, el 12 de diciembre de 1984, que ganó el Colonia por 2-0, logrando el pase a la siguiente fase, y en el que según él, cinco o seis jugadores del equipo se bebieron la medicina para doparse.

'El gran bocazas'

Shucmacher, que se autocalifica como "el gran bocazas de Colonia", se defiende: "No se le puede castigar a uno por decir la verdad y, en el caso de que realmente me expulsen de la se lección o de mi club, no podrán continuar cerrando los ojos ante el problema del dóping".Por su parte, y en nombre de la Federación Alemana de Fútbol (DFB), Hans Kindermann comentó a los periodistas: "Podemos hacerlo y obligaremos a Schumacher a decirnos los nombres que los jugadores que se dopan". Kindermann, encargado por el presidente de la DFB, Hermann Neuberger, de investigar el caso, agregó: "El hecho de que él mismo se hay dopado, como reconoce en el libro, supone un comportamiento antideportivo y puede serle retirada su licencia".

Dolidos con el libro de Schumacher se sienten sobre todo los bávaros del Bayern Munich, más que nada por la afirmación de que existe una farmacia ambulante en ese equipo. El portero del Bayern Munich y de la selección belga, Jean Marie Pfaff, declaró al respecto: "Toni debería mirarse al espejo y escupirse a sí mismo, ya que sus afirmaciones no hacen más que llevar desgracia a la Bundesliga. Juro por la vida de mis tres hijas que, en los cinco años que llevo en el Bayern Munich, nunca he visto a médico alguno que reparta medicinas para que los jugadores se dopen".

Asimismo, el principal responsable deportivo de ese equipo, el ex internacional Uli Hoeness, comentó: "Tom me da realmente pena, porque sus afirmaciones son incorrectas. Nosotros no pensamos olvidar y daremos el 14 de marzo una conferencia de prensa en Colonia sobre el asunto".

Así, mientras los restantes equipos de la Bundesliga se preparan para arremeter judicialmente contra Schumacher, el Colonia tiene intención de abrir un expediente disciplinario contra su portero, por no pedir permiso para la publicación del libro.

Por su parte, el doctor Teodoro Delgado, médico de la Federación Española y miembro de la comisión antidóping de la FIFA, señaló que en España no son necesarios los controles de dóping -inexistentes en las competiciones nacionales e incluso en las europeas, salvo en la final-. El doctor Delgado aseguró incluso que la tranquilidad de los dirigentes de la FIFA al respecto es tan grande que tras el Mundial de México se ha pensado incluso suprimir el control en la Copa del Mundo, donde sí se realiza.

Profesionales del amor

El libro de Schumacher contiene otro pasaje polémico, en el que propone la contratación de profesionales del amor para las grandes concentraciones de la selección nacional: "Para cuando nos acosen las necesidades sexuales, habría que contratar call girls (... ) Cuando alguien desee tener una mujer en su habitación, habría que permitírselo, ya que los jugadores de la selección no somos eunucos".La reacción de las esposas de otros jugadores ha sido inmediata. La mujer de Rummenigge declaró: "Eso es una estupidez y algo realmente triste. Toni seguro que tiene complejos"; mientras, Gabi Jakobs, media naranja del defensa Dietmar Jakobs, señaló: "SI Toni necesita algo así, que lo haga, pero si lo necesita mi marido, toma el primer avión y listo. Además, en el Mundial nos permitieron acompañarles".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de febrero de 1987

Más información

  • Su club, el Colonia, le ha suspendido para el próximo partido del sábado