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Alta participación en las elecciones irlandesas

Los irlandeses votaron ayer de forma ordenada y cívica en unas elecciones generales marcadas por la mayor crisis económica de la historia del país, y de cuyo resultado depende el futuro político de sus dos líderes más famosos, el taoiseach (primer ministro) saliente, doctor Garret FitzGerald, y el líder de la oposición, Charles Haughey. La participación fue elevada. Los primeros resultados no se conocerán hasta, como pronto, esta noche.

Los partidos políticos calcularon, después de recibir información procedente de los 41 distritos electorales del país, que la participación total en los comicios durante las 12 horas que permanecieron abiertos los colegios electorales (entre las 10 de la mañana y las 10 de la noche, hora española) había sido similar a la registrada en las elecciones de noviembre de 1982 cuando un 73% de un censo electoral total cercano a los dos millones y medio de electores había ejercido el derecho al voto.El recuento de las papeletas no comenzará hasta primera hora de hoy y sus resultados más tempranos, dado el complicado sistema electoral vigente en Irlanda de representación proporcional, con reparto de preferencias o restos, no serán conocidos hasta última hora de la noche o la madrugada del jueves.

El sistema electoral, que convierte el de D'Hondt, vigente en España, en un juego de niños, fue inventado por Thomas Hare, un abogado británico de principios de siglo, con la finalidad de conseguir un aprovechamiento total de los votos emitidos. Su complejidad es tal que hay quien opina que el inmortal escritor irlandés George Bernard Shaw estaba pensando precisamente en el sistema electoral de su país cuando calificó a Irlanda de "manicomio al aire libre".

En primer lugar, se procede al recuento de los votos, en los que se refleja un orden de preferencias en cada papeleta, en cada circunscripción, y se eliminan los votos nulos. Una vez que se obtiene el total de papeletas válidas, se dividen las primeras preferencias por el número de candidatos más uno para conseguir lo que se denomina como cuota mínima. El candidato que alcance esa cuota más un voto será proclamado automáticamente.

Por ejemplo, si un distrito electoral arroja una votación total de 40.000 votos y los puestos a cubrir son tres, el candidato que obtenga 10.001 o más votos será proclamado automáticamente. Los votos que le sobren por encima de los 10.001 se aplicarán, proporcionalmente y según las segundas preferencias (y luego las demás), a los otros candidatos hasta que uno de ellos supere la cuota mínima. Y se repite esta compleja operación hasta que estén cubiertos todos los escaños de un distrito. Esto obliga a realizar hasta cuatro y cinco recuentos en los distritos donde el resultado es muy ajustado. Pero los irlandeses no cambiarían por nada su complicado sistema electoral, al que consideran el más democrático y representativo de Europa.

Últimas encuestas

Después de la publicación de las últimas encuestas el pasado fin de semana, los expertos predicen una mayoría para el principal partido de la oposición, el Fianna Fail (en gaélico, Soldados del Destino), de Haughey. No está claro si esa mayoría será suficientemente amplia para formar un Gobierno monocolor en solitario, única forma, según su líder, de resolver los gravísimos problemas que han convertido a Irlanda en el "enfermo de Europa".Otra posibilidad para el Fianna Fail sería un Gobierno minoritario con el apoyo o abstención de los partidos de centro izquierda o izquierda, representados por el laborismo, el Partido de los Trabajadores y algún eventual diputado del Sinn Fein (Nosotros Solos), el ala política del IRA, que participa por primera vez en unas elecciones generales desde la independencia de Irlanda en 1921. Pero esa situación sería sólo temporal.

Para FitzGerald, las perspectivas son muy parecidas. Su única esperanza es volver al Gobierno con el apoyo de la formación política más joven del país, el Partido Demócrata Progresista, de Desmond O'Malley, antiguo ministro del Fianna Fail. Si no lo logra, lo más probable es que tenga que dimitir y volver a la vida universitaria.

En la última Dad (Cámara de Diputados), el Fianna Fail tenía 72 diputados; el Fine Gael, 68; los laboristas, 14; los demócrata-progresistas, 5; el Partido de los Trabajadores, 2; los independientes, 4, además del speaker (presidente) de la Cámara.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 18 de febrero de 1987

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